sábado, 9 de febrero de 2013


Posted: 06 Feb 2013 02:45 PM PST
Por Samuel McNerney | 05 de febrero 2013

¿Cuánta influencia tiene el ambiente sobre la  inteligencia? Hace varios años, el profesor Eric Turkheimer, de la Universidad de Virginia, demostró que crecer en un hogar pobre y caótico suprime el CI, sin cultivar las ventajas innatas desaparecen. Pero, ¿qué pasa entonces con los genes? Ellos también importan. Después de décadas de investigación, la mayoría de los psicólogos coinciden en que entre el 50 y el 80% de la inteligencia es genética. Después de todo, numerosos estudios demuestran que los gemelos idénticos, criados por separado, tienen un CI muy similar.

Un documento de 2008 de la Universidad de Michigan dio la vuelta a todo. Los investigadores, dirigidos por Susanne M. Jaeggi y Martin Buschkuehl, ahora en la Universidad de Maryland, descubrieron que los participantes de sesiones cortas de "entrenamiento cognitivo" que enfocaban la memoria de trabajo con un juego simple, pero difícil, conocido como tareas n-back impulsaba una característica básica de la inteligencia general, conocida como inteligencia fluida. La inteligencia cristalizada mejora con la edad y la experiencia. La inteligencia fluida, en cambio, es la capacidad de crear ideas, resolver nuevos problemas y percibir nuevos modelos para las nuevas situaciones, independientemente de los conocimientos previos. Durante décadas, los investigadores han pensado que la inteligencia fluida era inmutable durante la edad adulta, porque estaba determinada  en gran parte por la genética. Sin embargo, desde el estudio de 2008 se sugiere lo contrario: con el entrenamiento cognitivo algunas personas podían mejorar la inteligencia fluida y, por lo tanto, ser más inteligentes.

Esto me lleva a un artículo totalmente nuevo, recientemente publicado en la revista Neuroscience por el investigador de DRDC en Toronto, y profesor adjunto de Psicología de la Universidad Scarborough de Toronto, Oshin Vartanian. En dicho estudio, Vartanian y su equipo de trabajo, se preguntaban si el rendimiento de la memoria de trabajo podría morar con una prueba de pensamiento divergente, conocida como Alternate Uses Task (Tarea de usos alternativos). La investigación psicológica demuestra que el pensamiento divergente "carga" la memoria de trabajo, lo que significa que cuando la gente se involucra en una tarea de pensamiento divergente, en consecuencia se accede a su capacidad de memoria de trabajo.

Si el entrenamiento cognitivo fortalece la memoria de trabajo, entonces, los participantes deberían mejorar su rendimiento en las tareas de pensamiento divergente. También se preguntaron cómo afectaba a los participantes el entrenamiento de la memoria de trabajo a nivel neurológico. Es decir, ¿podrá la participación en un corto régimen de entrenamiento de la memoria de trabajo correlacionarse con una mayor "eficiencia neural" durante la Tarea de usos alternativos? Dado que el pensamiento divergente está vinculado a la creatividad, esto también arrojaría una luz sobre el efecto que tiene el entrenamiento de la memoria de trabajo para impulsar la creatividad.

Para responder a estas preguntas, Vartanian y su equipo reunieron a 34 participantes y a cada uno de ellos se les asignó ya sea un grupo experimental o uno de control. En la primera parte del estudio, los investigadores midieron la inteligencia fluida usando Raven’s Advanced Progressive Matrices (RAPM), el sello distintivo de las pruebas estandarizadas desde los años de 1930. Son problemas de analogía visual, que consta de dos modelos con tres figuras y un tercer modelo con dos figuras. La tarea es seleccionar la figura perdida que falta para completar la tercera tríada de un conjunto de alternativas, a fin de que coincida con el patrón o modelo general. Los participantes completaron tantos problemas RAPM en diez minutos como les fue posible, inmediatamente antes y después del entrenamiento cognitivo, así los investigadores podían calcular una posible ganancia en la inteligencia fluida.

En cuanto al entrenamiento cognitivo, los participantes del estudio tomaron parte en tres sesiones de entrenamiento en días separados. Los participantes de la condición experimental completaron la tarea n-back. Funcionaba asi: En un monitor, un participante ve una serie de letras que destellan en el mismo lugar cada dos segundos y medio. Su tarea es indicar qué letra se repite. El primer nivel es fácil, porque los participantes deben presionar la barra espaciadora cada vez que ven una letra repetida en dos ensayos consecutivos (p. ej., K seguido de K). El segundo nivel se hace más difícil, los participantes deben presionar la barra espaciadora cada vez que ven una letra que coincida con una letra presentada en dos ensayos anteriores. Esto se vuelve aún más difícil en el nivel tres, donde se tienen que tomar decisiones coincidentes comparando con tres ensayos anteriores. Entre tanto, los participantes de la condición de control completaban el tiempo de reacción de una tarea de 4 opciones que controlaba su dedicación a dicha tarea.

Tras el RAPM y el entrenamiento cognitivo, a cada participante se le pasaba el escáner fMRI y completaban la Tarea de usos alternativos donde ellos generaban nuevos usos para objetos comunes. Por ejemplo, imagine que un investigador le pregunta que genere una lista de usos para un ladrillo. Se puede usar un ladrillo para construir una casa, pero una solución más creativa podría ser el uso de un ladrillo para mantener abierta una puerta. El propósito de la Tarea de usos alternativos es poner a prueba el pensamiento divergente, un componente importante de la creatividad. En el estudio de Vartanian, los participantes tenían 12 segundos para generar usos de un objeto común, y tres segundos para introducir sus respuestas usando un teclado MRI compatible. Repitieron esta tarea durante 20 ensayos.

Vartanian y sus colegas investigadores hallaron que los resultados en su mayoría confirmaban las hipótesis originales. En primer lugar, el grupo experimental mejoró sus calificaciones RAPM en comparación con el grupo de control, confirmando investigaciones anteriores sobre que el entrenamiento cognitivo puede mejorar la inteligencia fluida. Sin embargo, no descubrieron una diferencia entre los dos grupos respecto al número de usos generados en la Tarea de usos alternativos. En otras palabras, los participantes que completaron las tareas n-back no puntuaron más alto en el pensamiento divergente, esto nos sugiere que el entrenamiento de la memoria de trabajo no aumenta el pensamiento divergente.

Los hallazgos más provocadores estaban en el nivel neurológico. Es decir, la activación de la corteza prefrontal ventrolateral y dorsolateral, que son áreas del cerebro asociadas con el pensamiento divergente, fue mucho menor durante la fase de generación de la Tarea de usos alternativos en el grupo experimental. Y esto significa que, a pesar del entrenamiento de la memoria de trabajo y de las ganancias posteriores en la inteligencia fluida eso no transfirió una mejora en el desempeño de la Tarea de usos alternativos, los participantes dedicados al entenamiento cognitivo fueron neurológicamente más eficientes durante el pensamiento divergente. En otras palabras, al igual que un corredor de larga distancia usa sus pulmones y los músculos de manera más eficiente, los participantes que practicaron la tarea n-back utilizaron menos recursos neuronales en la tarea de pensamiento divergente en comparación con los participantes de la condición de control.

La ganancia en inteligencia fluida, además, predijo una menor activación de la corteza prefrontal ventrolateral derecha. No obstante, Vartanian me recordó, en un reciente correo electrónico, que los resultados son correlacionales. "Trazar una relación causal entre el entrenamiento de la memoria de trabajo y la eficiencia neural requiere de más experimentación".

Todavía no está claro si las ganancias del entrenamiento de la memoria de trabajo se "transfiere" a otras tareas. Los investigadores saben que el entrenamiento mejora la capacidad de memoria de trabajo. La cuestión de si mejora el rendimiento cognitivo globalmente es igual que si el hacer ejercicio mejora su condición física general. Vartanian señala que la evidencia confiable de este efecto de transferencia es el "santo grial para todos", aunque, aclaró, no todos los laboratorio han encontrado que la tarea n-back incremente la inteligencia fluida.

Todo esto nos lleva a una pregunta: ¿Qué es la inteligencia? Ya declaré al principio que la inteligencia tiene un componente genético, pero que el ambiente juega un papel vital. Y es más complicado que eso, por supuesto. Consideremos el efecto Flynn. Esto demuestra que los registros de CI han ido en aumento en muchas partes del mundo desde 1930. ¿La gente es cada vez más inteligente, o simplemente, están dando cada vez mayor puntuación en los tests de inteligencia? La idea de que el CI mide realmente la inteligencia está disminuyendo. Sí, el CI se correlaciona con el éxito posterior en la vida, pero no está claro lo que mide exactamente. A tenor de estas preguntas surge la cuestión de las inteligencias múltiples. Los investigadores como Howard Gardner, de Harvard, creen que la inteligencia no es una sola cosa, como una caja negra de la mente, sino una suerte de diferentes capacidades mentales. Esto tiene sentido para mí, yo puedo escribir artículos sobre la ciencia cognitiva, pero resolver un problema de cálculo me hace temblar; sin embargo, la evidencia de esta línea de razonamiento es irregular.

Otra área de difícil estudio concierne a la relación entre el pensamiento divergente y la creatividad. Los psicólogos siempre han equiparado el pensamiento divergente con la creatividad, debido a que el pensamiento divergente trata de generar múltiples soluciones para un único problema, un flujo de pensamiento libre y de originalidad. Esto es cierto, pero al igual que la inteligencia, este paradigma no nos señala que la creatividad esté en ese primer lugar. Hoy en día, más y más investigadores creen que el rendimiento en las tareas de pensamiento divergente no es más que un pedazo de la tarta de la creatividad. Y esto se debe a que una serie de investigadores están abogando por una definición más amplia de la creatividad, así como el abandono de la idea de que existen "tipos" de creatividad, esa falsa sugerencia de que la gente es o no es creativa.

Uno de esos investigadores es Scott Barry Kaufman, profesor adjunto de psicología de la NYU, y autor de ”Ungifted: Intelligence Redefined”. “La creatividad rompedora requiere de muchos años de adquisición de una base de conocimiento profundo desde el cual se puede dibujar nuevas conexiones", me explicaba Kaufman. "Dado que las pruebas de pensamiento divergente dependen tanto de la memoria de trabajo y el razonamiento fluido, eso no permite a la gente llevar su rica base de datos de experiencias de la vida a la tarea. Los psicólogos están perdiendo una gran parte de su potencial creativo, porque la creatividad puede manifestarse de muchas maneras. Al juzgar exclusivamente la inteligencia de una persona o su creatividad en base a una única sesión de evaluación descontextualizada, se está haciendo caso omiso de la mente única de esa persona, y la posibilidad de que la mente para realizar increíbles hazañas cognitivas cuando se le permite expresarse a su manera durante un prolongado período de tiempo."

La inteligencia y la creatividad son elementos espinosos de nuestras psicologías. Estudiarlos es difícil, definirlos aún peor. Pero la tendencia general en la ciencia cognitiva es positiva. Los investigadores como Vartanian y Kaufman amplíando nuestra concepción de la inteligencia y la creatividad con esta innovadora investigación e ideas frescas. Esto es vital. El futuro de la educación dependerá no solamente de la política, sino de lo que sabemos sobre cómo aprende el cerebro, de cómo crea las ideas y resuelve los problemas. "Lo ideal, en educación y otras disciplinas sería poder entrenar a los individuos en una pocas habilidades básicas y luego observar los beneficios en el rendimiento de actividades de muchos objetivos", dijo Vartanian. "Para que esto suceda, primero necesitamos una buena comprensión de las habilidades básicas que contribuyen a los resultados deseados, y entonces diferenciar entre lo que se puede y no se puede entrenar".



Autor: Sam McNerney se graduó en Filosofía en el Hamilton College. Después de leer demasiado Descartes y Nietzsche, descubrió que su verdadera pasión es la lectura y la escritura de la ciencia cognitiva. Ahora, trabaja como periodista de ciencia, filosofía, psicología yneurociencia. Tiene una columna en CreativityPost.com y el blog BigThink.com llamado " momentos de genialidad". 

Fuente Bitnavegantes, Pedro Donaire