martes, 1 de enero de 2013

Posted: 26 Sep 2012 09:05 AM PDT
Referencia: Scientific.American.com .
Autor: John Matson, 24 septiembre 2012

La luz ultravioleta que se irradia desde las estrellas y galaxias, puede inducir a los rápidos cambios en las moléculas heladas de hidrocarburos, enfríadas a 5 grados Kelvin, como es el caso de los cometas.

Los objetos helados, como los cometas, pueden haber ayudado a iniciar la vida en la Tierra, mediante la entrega de agua y moléculas basadas en el carbono en un planeta joven. Aunque sea helado no impide que eso cambie: Un estudio reciente ha encontrado que, incluso en los ambientes más fríos del espacio profundo, las moléculas simples de hidrocarburos pueden reaccionar y convertirse en más complejas. El proceso funciona incluso cuando las temperaturas caen hasta cerca del cero absoluto.

Pero ¿qué clase de moléculas orgánicas existen sobre los cuerpos helados que forman un sistema solar? Los investigadores del Jet Propulsion Laboratory en Pasadena, California, han investigado cómo las moléculas orgánicas habrían evolucionado hacia una mayor complejidad, incluso sometidas al frío del espacio interestelar.

Descubrieron que la luz ultravioleta, esa que irradian las estrellas y las galaxias, puede inducir a rápidos cambios en las moléculas heladas de hidrocarburos enfríadas hasta 5 kelvin, unos -268 ºC.

Las reacciones químicas que dieron lugar a moléculas de mayor complejidad, lo cual es la dirección correcta para que con el tiempo aparezcan los aminoácidos y las moléculas biológicas. El estudio aparece en la revista Astrophysical Journal Letters (Murthy S. Gudipati1 and Rui Yang, In-Situ Probing of Radiation-Induced Processing of Organics in Astrophysical Ice Analogs—Novel Laser Desorption Laser Ionization Time-of-Flight Mass Spectroscopic Studies).
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Posted: 26 Sep 2012 04:30 AM PDT
Más información: Scientific.Reports/Nature.com .
Autores: Nobuo Masataka & Leonid Perlovsky, 25 sept. 2012

Los debates sobre el origen y la función de la música tienen una larga historia. Mientras que algunos científicos argumentan que la música en sí misma no tiene un papel adaptativo en la evolución humana, otros sugieren que la música tiene un papel claramente evolutivo que apunta a la universalidad de la música.

Una reciente hipótesis sugiere que la función fundamental de la música ha sido la de ayudar a mitigar la disonancia cognitiva, que es un malestar causado por el sostenimiento simultáneo de cogniciones en conflicto. En general conduce a una reducción del conocimiento contradictorio. Aquí proporcionamos la confirmación experimental de esta hipótesis, utilizando el clásico paradigma conocido por crear la disonancia cognitiva.

Los resultados de nuestro experimento muestran que la exposición a la música de Mozart ejerció una influencia muy positiva sobre el desempeño de los niños pequeños y sirvió como base para que ellos pudieran conciliar la disonancia cognitiva.


- Fuente: Scientific Reports 2, Article number: 694 doi:10.1038/srep00694
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Posted: 26 Sep 2012 02:26 AM PDT
Referencia: ThunderBolts.info .
Autor: Wal Thornhill, Mel Acheson, 18 de septiembre 2012

En un reciente comunicado de prensa de la Agencia Espacial Europea, se anuncia que el anillo que rodea la estrella Fomalhaut (Fo-mal-HOUT) demuestra que, "el resplandor del polvo en un disco de escombros, es una estructura parecida a la del Cinturón de Kuiper del Sistema Solar primigenio, en torno a la jóven estrella Fomalhaut. Los estudios más detallados sugieren que el polvo de este disco de escombros consiste en agregados "sueltos" de granos, los cuales son producidos por las frecuentes colisiones que tienen lugar entre cometas dentro del disco."

«Combinando los datos de Herschel y del Hubble, nos dimos cuenta de que el polvo en el disco de escombros de Fomalhaut debía comportarse como pequeños gránulos, en términos de emisión y absorción, pero capaces de dispersar la luz como produce una granulación más grande", explica el co-autor Michiel Min de la Universidad de Utrecht y de la Universidad de Amsterdam. "Una forma de polvo que combina todas estas propiedades juntas consiste en  agregados "sueltos": son grandes conglomerados de pequeños granos de polvo con mucho espacio vacío en la estructura", añade Mín.»

Los astrónomos creen que los agregados sueltos de polvo en el Sistema Solar se derivan indefectiblemente de colisiones entre cometas, por lo que asumen que el polvo suelto observado en el disco de escombros de Fomalhaut se deriva también de las colisiones de cometas. Sin embargo, la presión de la radiación de la estrella debería, de hecho, expulsar a las partículas sueltas lejos de allí: "este efecto de expulsión debe estar compensado por la producción constante de partículas de polvo debido a las colisiones de cometas", afirma el coautor Carsten Dominik, de la Universidad de Amsterdam y Radboud Universiteit Nijmegen, lo que significa que las partículas de polvo están siendo contínuamente repuestas por los impactos cometarios.

Esto requiere un número fenomenal de cometas, “entre 10^11 y 13^10, dependiendo de sus tamaños", y una increíble tasa de colisiones entre estos cuerpos tan distantes entre sí. "Estimamos que la cantidad de polvo necesaria se podría producir a un ritmo medio de 2.000 colisiones diarias entre cometas, con un tamaño de un kilómetro de ancho", añadió Dominik. También habría que tener en cuenta que esto requiere de una fe en una hipotética nube de Oort y un Cinturón de Kuiper de cometas, que debe ser perturbado por el paso de una estrella para proporcionar tan escasa visualización cometaria en nuestro propio Sistema Solar.

El anillo alrededor de Fomalhaut es de unas 140 unidades astronómicas (UA, la distancia de la Tierra al Sol) desde la estrella. En comparación, Plutón está a sólo 40 UA del Sol. El disco se calcula en 16 UA de ancho y aproximadamente 2 UA espesor. Distribuir 10^13 cometas en este volumen produce una densidad de un cometa por cada 10^16 kilómetros cúbicos de espacio vacío. Si representamos los cometas de un kilómetro de diámetro, por unas canicas de una pulgada de diámetro, estos "cometas canicas" estarían separados por cerca de 6,5 km. La probabilidad de una colisión es indistinguible de cero.

A una distancia de 140 UA, las velocidades orbitales de los cometas serán minúsculas, tanto como que todos ellos orbiten en la misma dirección. De cualquiera de ambos enfoques, la aceleración de la gravedad hacia los demás aumentará sus energías y servirán para empujarlas hacia órbitas más amplias alrededor de los otros, lo que impediría una colisión. (Para una interacción similar, considere la Luna alrededor de la Tierra desde el punto de vista heliocéntrico).

Además, estas estructuras hipotéticas no están restringidas a un plano, por lo que el anillo debería ser difuso y espeso. Sin embargo, un informe de ESO señala que "tanto el borde interior como exterior del disco delgado y polvoriento tienen los bordes muy finos". "El anillo es aún más estrecho y delgado de lo que se pensaba." Se invocaron originalmente a los planetas guía, pero los más recientes hallazgos no han hecho más que crear cada vez más problemas para los teóricos.

Una vez más, una hipótesis desesperada, se van integrando colisiones sobre la marcha y se invocan objetos invisibles, para explicar el exceso de energía radiante de una estructura alrededor de una estrella. El modelo del Universo Eléctrico tiene una respuesta mucho más simple. Varias estructuras de anillo, como la supernova 1987A, son testigos de láminas de corrientes cilíndricas que pasan verticalmente a través de un delgado disco ecuatorial de gas y polvo. Estas corrientes cilíndricas tiende a formar uno o más haces de partículas como “puntos calientes" por todo el anillo, tal como han revelado los experimentos de laboratorio con plasma y la misión IBEX ha descubierto recientemente, acerca de nuestro propio Sol.

En lugar de colisiones de una nube de cometas  causando un increible polvo "suelto" que refleja la energía radiante de la estrella Fomalhaut, el anillo de polvo está, simplemente, interceptando parte de la energía eléctrica que alimenta la estrella, originando que aparezca un anillo brillante.

- Imagen: Anillo alrededor de Fomalhaut. ESA/Herschel/PACS/Bram Acke, KU Leuven, Belgium
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Posted: 25 Sep 2012 11:51 PM PDT
Referencia: Science.org .
Autor: Charles Choi el 23 de septiembre de 2012,

En lo alto de la estratosfera, un vórtice de viento está girando, y ese altanero remolino podría agitar las profundidades del océano. Nuevas simulaciones de supercomputación sugieren que un vórtice de viento estratosférico ayuda a agitar los océanos de todo el planeta, y por tanto, también podría ayudar a formar el clima global, dicen los investigadores.

Los científicos ya sabían que la actividad en la estratosfera entre 10 a 50 kilómetros por encima de la Tierra desempeña un papel en lo que sucede en la troposfera, la parte de la atmósfera que se extiende desde la superficie del planeta a la estratosfera. También sabían que el comportamiento de la troposfera influye en los patrones de circulación de los océanos, que a su vez, conduce el clima. Esta investigación se informó a principios de este año, y daba a entender que losacontecimientos en la estratosfera podrían afectar directamente a los océanos, aunque esos hallazgos se han basado en un modelo climático simple y una simulación por ordenador que ha ido modelando la estratosfera durante unos relativamente cortos 260 años.

Para profundizar en estos vínculos de la estratosfera con los océanos, el climatólogo Thomas Reichler, de la Universidad de Utah en Salt Lake City y sus colegas, reexaminaon las simulaciones de un conocido modelo climático, desarrollado por la National Oceanic and Atmospheric Administration, que ha compilado 4.000 años de condiciones atmosféricas y oceánicas, y las han comparado con datos meteorológicos y oceánicos recopilados durante los últimos 30 años. Estas simulaciones revelaron una sorprendente relación entre los vientos estratosféricos y las corrientes oceánicas de una profundidad de 2 kilómetros bajo de las olas. Los investigadores informan en línea en la revista Nature Geoscience que los resultados de ese modelo climático fueron apoyados con datos de 18 modelos.

Cada 2 años de promedio, descubrieron que, repentinamente, la estratosfera se calienta en varias decenas de grados centígrados. Durante estos eventos, el vórtice polar de vientos estratosféricos de hasta 130 km. por hora los vientos que circundan el Ártico pueden debilitarse o cambiar de dirección (de izquierda a derecha alrededor del Polo Norte), durante un máximo de 2 meses. Las simulaciones sugieren que durante décadas, estos eventos de calentamiento perturban dramáticamente la superficie del océano, lo que afecta al flujo de la circulación meridional atlántica, un sistema de corrientes que actúa como una cinta transportadora del movimiento del agua por todo el planeta.

"Los efectos de la estratosfera puede explicar en un orden del 30% las oscilaciones que encontramos en el océano", afirma Reichler. "Encontramos que la circulación meridional atlántica tiene un ‘talón de Aquiles’, un punto vulnerable en el norte del Océano Atlántico en la región del sur de Groenlandia". Esa región, dice, es susceptible a pequeñas cantidades de calentamiento o enfriamiento de la atmósfera, y la forma en que se enfría el agua influye en lo mucho o poco que ésta se hunde, lo que conduce impulsar o retrasar, respectivamente, la cinta transportadora del océano.

"Nunca había considerado que los fenómenos meteorológicos a decenas de kilómetros de altura en la atmósfera influyeran tan significativamente, y en escala de décadas a siglos, en las profundidades en el océano", señala el climatólogo Judah Cohen del Atmospheric and Environmental Research en Lexington, Massachusetts, que no participó en este estudio. "Este estudio es un ejemplo más de cuán sorprendente y complejo es el sistema climático, de cómo están interrelacionados o conectados todos los componentes, y lo difícil que resulta modelarlos correctamente."

Estos hallazgos sugieren que los modelos climáticos no deberían pasar por alto la estratosfera, como suele suceder. Sin embargo, Reichler advierte que aún no está claro cuán importante es la estratosfera en el clima. Los acontecimientos de repentino calentamiento estratosférico analizados en el documento son impulsados por ondas que viajan hacia arriba de la troposfera, "por lo que uno podría discutir si la troposfera es la causa primaria de estos episodios", apunta Reichler. "Yo diría que la estratosfera lo que hace es amplificar estos efectos iniciados en la troposfera y que más tarde tienen un impacto en el océano, pero me gustaría que hubiese más investigación sobre ello para aclarar realmente esta cuestión".


- Imagen. Los cambios en los vientos del vórtice polar en la alta estratosfera pueden alterar la cinta transportadora global de la circulación oceánica. Crédito: Thomas Reichler.
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Posted: 25 Sep 2012 10:19 AM PDT
Referencia: NewScientist.com .
Autor: Marc Bekoff, 24 de septiembre 2012

Ahora que los científicos han declarado, aunque sea tardíamente, que los mamíferos, aves y muchos otros animales son conscientes, ya va siendo hora de que la sociedad actúe.

¿Son conscientes los animales? Esta pregunta tiene una larga y venerable historia. Charles Darwin se lo preguntó cuando ponderaba la evolución de la conciencia. Sus ideas sobre la continuidad evolutiva (las diferencias entre las especies son más de grado que de clase) le condujeron a la firme conclusión de que si los humanos tenemos algo, "ellos" (los demás animales) lo tienen también.

En julio de este año, el tema fue discutido en detalle por un grupo de científicos que se reunieron en la Universidad de Cambridge a propósito de la primera Conferencia Anual en memoria de Francis Crick. Crick, fue co-descubridor del ADN, pasó los últimos años de su carrera estudiando la conciencia y en 1994 publicó un libro sobre el tema, The Astonishing Hypothesis: The scientific search for the soul.

El resultado de la reunión fue la Declaración de Cambridge sobre la Conciencia, que fue proclamada públicamente por tres eminentes neurocientíficosDavid Edelman del Instituto de Neurociencias de San Diego, California, Philip Low, de la Universidad de Stanford yChristof Koch, del Instituto de Tecnología de California.

La declaración concluye que "los animales no humanos tienen sustratos neuroanatómicos, neuroquímicos y neurofisiológicos de  estados conscientes, junto con la capacidad de exhibir comportamientos intencionales. En consecuencia, el peso de la evidencia indica que los humanos no son los únicos que poseen sustratos neurológicos que generan conciencia. Los animales no humanos, incluidos todos los mamíferos y las aves, y muchas otras criaturas, por ejemplo los pulpos, también poseen dichos sustratos neurológicos."

Mi primera toma de contacto con la declaración fue de incredulidad. ¿Realmente necesitamos esta declaración de lo obvio? Muchos investigadores de renombre llegaron a la misma conclusión hace años.

La declaración contiene a su vez algunas omisiones. Todos menos uno de los firmantes eran investigadores de laboratorio, la declaración se habría beneficiado de las perspectivas de investigadores que han realizado estudios a largo plazo de los animales salvajes, incluso de los primates no humanos, de carnívoros sociales, cetáceos, roedores y aves.

Yo estaba algo decepcionado de que la declaración no incluyera a los peces, porque la evidencia apoya que la conciencia de este grupo de vertebrados es también convincente.

Sin embargo, debemos aplaudirlos por esto. La declaración no está dirigida a los científicos: como dijo su autor, Low, antes de la declaración: "Hemos llegado a un consenso de que ahora quizás era el momento de hacer una declaración para el público ... Es posible que sea obvio para todos nosotros que los animales tienen conciencia, pero no es tan evidente para el resto del mundo."

La pregunta que ahora importa es, ¿marcará esta declaración la diferencia? ¿Quiénes de estos científicos y otras personas van a mostrar su acuerdo públicamente de que la conciencia está muy extendida en el reino animal?

Espero que esta declaración sea utilizada para proteger a los animales de ser tratados de forma abusiva e inhumana. Muy a menudo, ese conocimiento científico sólido sobre la cognición animal, las emociones y la conciencia, no está reconocida en las leyes para el bienestar animal. Sabemos, por ejemplo, que los ratones, las ratas y los pollos muestran empatía, aunque este conocimiento no haya sido incluido en la Ley Federal de Bienestar Animal de los EE.UU. Alrededor de 25 millones de animales, incluyendo los peces, son utilizados en la investigación invasiva cada año. Representan más del 95 por ciento de animales utilizados en la investigación en EE.UU. Me asombra comprobar siempre que, quienes deciden sobre las regulaciones acerca del uso de animales, pasen por alto estos datos.

Pero no toda la legislación ignora la ciencia. El Tratado de la Unión Europea de Lisboa, que entró en vigor el 1 de diciembre de 2009, reconoce que los animales son seres sensibles y piden a sus Estados miembros a "prestar especial atención a los requisitos sobre bienestar de los animales" en la agricultura, la pesca, el transporte, la investigación y el desarrollo y las políticas espaciales.

Todavía hay escépticos científicos sobre la conciencia animal. En su libro, Crick escribió que "hay algo sentimental en idealizar a los animales" y pensar que para muchos animales su vida en cautiverio es mejor, más larga y menos brutal que la vida en la naturaleza.

Estos puntos de vista, o similares, aún prevalecen en algunos sectores. En su reciente libro “Why Animals Matter: Animal consciousness, animal welfare, and human well-being”,[Por qué los animales importan: la conciencia animal, el bienestar animal y el bienestar humano], Marian Stamp Dawkins, de la Universidad de Oxford, afirma que, todavía no se sabe muy bien si otros animales son conscientes y que debemos "permanecer escépticos y agnósticos  ... agnósticos militantes si es necesario."

Dawkins, inexplicablemente, ignora los datos que se utilizaron en la reunión para formular la declaración, y llega tan lejos como para afirmar que en realidad es perjudicial para los animales las decisiones sobre beneficiencia social teniendo como base su ser consciente.

Considero que esto es irresponsable. Aquellos que opten por dañar a los animales puede utilizar fácilmente la posición de Dawkins para justificar sus acciones. Quizá, dadas las conclusiones de la reunión de Cambridge, lo que yo llamo "La peligrosa idea de Dawkins" finalmente sea archivada. No entiendo cómo alguien que se mantiene al corriente de la literatura sobre el dolor animal, la sensibilidad y la conciencia, y que ha trabajado estrechamente con una amplia variedad de animales, puede seguir siendo escéptico y agnóstico sobre si son conscientes.

Aplaudamos la Declaración de Cambridge sobre la conciencia, y a trabajar duro por conseguir que los animales tengan la protección que se merecen. Esperemos que esta declaración sea algo más que un gesto grandilocuente, ese algo que nos lleve a la acción. Todos debemos aprovechar esta oportunidad para detener el abuso de los millones y millones de animales conscientes, en nombre de la ciencia, la educación, la alimentación, la ropa y el entretenimiento. Se lo debemos a ellos por usar lo que sabemos en su nombre y para que la compasión y la empatía sea real en nuestro trato con ellos.

- Imagen 1) A. Krauze | Imagen 2) The Astonishing Hypothesis, Wikipedia.
- Autor: Marc Bekoff es profesor emérito de ecología y biología evolutiva en la Universidad de Colorado, Boulder. Ha escrito numerosos ensayos y libros sobre las emociones animales, la conciencia animal y la protección de los animales.
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Posted: 26 Sep 2012 09:05 AM PDT
Referencia: Scientific.American.com .
Autor: John Matson, 24 septiembre 2012

La luz ultravioleta que se irradia desde las estrellas y galaxias, puede inducir a los rápidos cambios en las moléculas heladas de hidrocarburos, enfríadas a 5 grados Kelvin, como es el caso de los cometas.

Los objetos helados, como los cometas, pueden haber ayudado a iniciar la vida en la Tierra, mediante la entrega de agua y moléculas basadas en el carbono en un planeta joven. Aunque sea helado no impide que eso cambie: Un estudio reciente ha encontrado que, incluso en los ambientes más fríos del espacio profundo, las moléculas simples de hidrocarburos pueden reaccionar y convertirse en más complejas. El proceso funciona incluso cuando las temperaturas caen hasta cerca del cero absoluto.

Pero ¿qué clase de moléculas orgánicas existen sobre los cuerpos helados que forman un sistema solar? Los investigadores del Jet Propulsion Laboratory en Pasadena, California, han investigado cómo las moléculas orgánicas habrían evolucionado hacia una mayor complejidad, incluso sometidas al frío del espacio interestelar.

Descubrieron que la luz ultravioleta, esa que irradian las estrellas y las galaxias, puede inducir a rápidos cambios en las moléculas heladas de hidrocarburos enfríadas hasta 5 kelvin, unos -268 ºC.

Las reacciones químicas que dieron lugar a moléculas de mayor complejidad, lo cual es la dirección correcta para que con el tiempo aparezcan los aminoácidos y las moléculas biológicas. El estudio aparece en la revista Astrophysical Journal Letters (Murthy S. Gudipati1 and Rui Yang, In-Situ Probing of Radiation-Induced Processing of Organics in Astrophysical Ice Analogs—Novel Laser Desorption Laser Ionization Time-of-Flight Mass Spectroscopic Studies).
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Posted: 26 Sep 2012 04:30 AM PDT
Más información: Scientific.Reports/Nature.com .
Autores: Nobuo Masataka & Leonid Perlovsky, 25 sept. 2012

Los debates sobre el origen y la función de la música tienen una larga historia. Mientras que algunos científicos argumentan que la música en sí misma no tiene un papel adaptativo en la evolución humana, otros sugieren que la música tiene un papel claramente evolutivo que apunta a la universalidad de la música.

Una reciente hipótesis sugiere que la función fundamental de la música ha sido la de ayudar a mitigar la disonancia cognitiva, que es un malestar causado por el sostenimiento simultáneo de cogniciones en conflicto. En general conduce a una reducción del conocimiento contradictorio. Aquí proporcionamos la confirmación experimental de esta hipótesis, utilizando el clásico paradigma conocido por crear la disonancia cognitiva.

Los resultados de nuestro experimento muestran que la exposición a la música de Mozart ejerció una influencia muy positiva sobre el desempeño de los niños pequeños y sirvió como base para que ellos pudieran conciliar la disonancia cognitiva.


- Fuente: Scientific Reports 2, Article number: 694 doi:10.1038/srep00694
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Posted: 26 Sep 2012 02:26 AM PDT
Referencia: ThunderBolts.info .
Autor: Wal Thornhill, Mel Acheson, 18 de septiembre 2012

En un reciente comunicado de prensa de la Agencia Espacial Europea, se anuncia que el anillo que rodea la estrella Fomalhaut (Fo-mal-HOUT) demuestra que, "el resplandor del polvo en un disco de escombros, es una estructura parecida a la del Cinturón de Kuiper del Sistema Solar primigenio, en torno a la jóven estrella Fomalhaut. Los estudios más detallados sugieren que el polvo de este disco de escombros consiste en agregados "sueltos" de granos, los cuales son producidos por las frecuentes colisiones que tienen lugar entre cometas dentro del disco."

«Combinando los datos de Herschel y del Hubble, nos dimos cuenta de que el polvo en el disco de escombros de Fomalhaut debía comportarse como pequeños gránulos, en términos de emisión y absorción, pero capaces de dispersar la luz como produce una granulación más grande", explica el co-autor Michiel Min de la Universidad de Utrecht y de la Universidad de Amsterdam. "Una forma de polvo que combina todas estas propiedades juntas consiste en  agregados "sueltos": son grandes conglomerados de pequeños granos de polvo con mucho espacio vacío en la estructura", añade Mín.»

Los astrónomos creen que los agregados sueltos de polvo en el Sistema Solar se derivan indefectiblemente de colisiones entre cometas, por lo que asumen que el polvo suelto observado en el disco de escombros de Fomalhaut se deriva también de las colisiones de cometas. Sin embargo, la presión de la radiación de la estrella debería, de hecho, expulsar a las partículas sueltas lejos de allí: "este efecto de expulsión debe estar compensado por la producción constante de partículas de polvo debido a las colisiones de cometas", afirma el coautor Carsten Dominik, de la Universidad de Amsterdam y Radboud Universiteit Nijmegen, lo que significa que las partículas de polvo están siendo contínuamente repuestas por los impactos cometarios.

Esto requiere un número fenomenal de cometas, “entre 10^11 y 13^10, dependiendo de sus tamaños", y una increíble tasa de colisiones entre estos cuerpos tan distantes entre sí. "Estimamos que la cantidad de polvo necesaria se podría producir a un ritmo medio de 2.000 colisiones diarias entre cometas, con un tamaño de un kilómetro de ancho", añadió Dominik. También habría que tener en cuenta que esto requiere de una fe en una hipotética nube de Oort y un Cinturón de Kuiper de cometas, que debe ser perturbado por el paso de una estrella para proporcionar tan escasa visualización cometaria en nuestro propio Sistema Solar.

El anillo alrededor de Fomalhaut es de unas 140 unidades astronómicas (UA, la distancia de la Tierra al Sol) desde la estrella. En comparación, Plutón está a sólo 40 UA del Sol. El disco se calcula en 16 UA de ancho y aproximadamente 2 UA espesor. Distribuir 10^13 cometas en este volumen produce una densidad de un cometa por cada 10^16 kilómetros cúbicos de espacio vacío. Si representamos los cometas de un kilómetro de diámetro, por unas canicas de una pulgada de diámetro, estos "cometas canicas" estarían separados por cerca de 6,5 km. La probabilidad de una colisión es indistinguible de cero.

A una distancia de 140 UA, las velocidades orbitales de los cometas serán minúsculas, tanto como que todos ellos orbiten en la misma dirección. De cualquiera de ambos enfoques, la aceleración de la gravedad hacia los demás aumentará sus energías y servirán para empujarlas hacia órbitas más amplias alrededor de los otros, lo que impediría una colisión. (Para una interacción similar, considere la Luna alrededor de la Tierra desde el punto de vista heliocéntrico).

Además, estas estructuras hipotéticas no están restringidas a un plano, por lo que el anillo debería ser difuso y espeso. Sin embargo, un informe de ESO señala que "tanto el borde interior como exterior del disco delgado y polvoriento tienen los bordes muy finos". "El anillo es aún más estrecho y delgado de lo que se pensaba." Se invocaron originalmente a los planetas guía, pero los más recientes hallazgos no han hecho más que crear cada vez más problemas para los teóricos.

Una vez más, una hipótesis desesperada, se van integrando colisiones sobre la marcha y se invocan objetos invisibles, para explicar el exceso de energía radiante de una estructura alrededor de una estrella. El modelo del Universo Eléctrico tiene una respuesta mucho más simple. Varias estructuras de anillo, como la supernova 1987A, son testigos de láminas de corrientes cilíndricas que pasan verticalmente a través de un delgado disco ecuatorial de gas y polvo. Estas corrientes cilíndricas tiende a formar uno o más haces de partículas como “puntos calientes" por todo el anillo, tal como han revelado los experimentos de laboratorio con plasma y la misión IBEX ha descubierto recientemente, acerca de nuestro propio Sol.

En lugar de colisiones de una nube de cometas  causando un increible polvo "suelto" que refleja la energía radiante de la estrella Fomalhaut, el anillo de polvo está, simplemente, interceptando parte de la energía eléctrica que alimenta la estrella, originando que aparezca un anillo brillante.

- Imagen: Anillo alrededor de Fomalhaut. ESA/Herschel/PACS/Bram Acke, KU Leuven, Belgium
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BitNavegantes



Posted: 24 Sep 2012 04:21 AM PDT
Referencia: Nature.com .
Autor: Kerri Smith, 19 de septiembre 2012

Los neurocientíficos están tratando de averiguar por qué el cerebro hace tanto cuando parece estar haciendo tan poco.
Para los voluntarios, un experimento de escaneo cerebral puede ser muy exigente. Los investigadores generalmente piden a los participantes que hagan algo, ya sea resolver problemas de matemáticas, ubicar unas caras o pensar acerca de sus líderes políticos favorecidos, mientras sus cerebros están siendo escaneados.


Sin embargo, en los últimos años, algunos investigadores han estado añadiendo un poco de tiempo a sus protocolos de estudio. Mientras que los sujetos son todavía tendidos siendo explorados en la resonancia magnética funcional por imágenes (fMRI), los investigadores les pidieron que trataran de vaciar sus mentes. El objetivo es averiguar qué sucede cuando el cerebro simplemente está inactivo. Y la respuesta es que ocurren muchas cosas.

Algunos circuitos deben permanecer activos, los que controlan las funciones automáticas como la respiración y el ritmo cardíaco. Pero gran parte del resto del cerebro sigue traqueteando a medida que la mente de forma natural se pasea por listas de compras, refritos de conversaciones y ensueños en general. Dicha actividad se ha denominado estado de reposo. Y los neurocientíficos han visto evidencias de que las redes involucradas se parecen mucho a las que están activas durante las tareas.

En el estado de reposo la actividad es importante, en tanto la cantidad de energía que se le dedica es cualquiera indicacada. El flujo de sangre al cerebro durante este tiempo suele ser sólo de un 5 a un 10% menor que durante los experimentos basadas ​​en tareas [1]. Y el estudio del cerebro en reposo debe ayudar a mostrar cómo funciona el cerebro activo. En este estado, las redes está ayudando a mapear las conexiones intrínsecas del cerebro, mostrando, por ejemplo, qué áreas del cerebro son las preferidas para hablar con otras áreas, y cómo esos patrones pueden diferir en la enfermedad.

Pero, preguntan los neurocientíficos, ¿qué es toda esta actividad? Y muchos de ellos suspiran o encogen de hombros. "Realmente estamos en el principio, mayormente son hipótesis", dice Amir Shmuel, especialista en imágenes cerebrales de la Universidad McGill en Montreal, Canadá. La actividad de reposo podría estar haciendo una labor de mantenimiento recorriendo las conexiones cerebrales cuando no están en uso. O podría estar preparando al cerebro para responder a los estímulos del futuro, o manteniendo las relaciones entre las áreas que a menudo trabajan juntas para realizar tareas. Incluso puede estar consolidando recuerdos o absorbiendo información producidos durante la actividad normal.

"Hay mucho entusiasmo ahora por este enfoque, y los conocimientos básicos son muy pocos", comenta Michael Greicius, neurocientífico de la Universidad de Stanford en California, que comenzó a estudiar el estado de reposo de estas redes desde hace ya una década.

Siempre activo

Una serie de experimentos en la década de 1990 sugirieron por primera vez que el cerebro, realmente, nunca se tomaba un descanso. Bharat Biswal, por entonces estudiante de doctorado en el Colegio Médico de Wisconsin en Milwaukee, estaba tratando de hallar formas de identificar y eliminar las señales de fondo de las exploraciones con fMRI, con la esperanza de que mejorar la interpretación de señales de las tareas. "La suposición fue que todo era ruido", señala Biswal, que ahora es ingeniero biomédico en el Instituto Tecnológico de Nueva Jersey, en Newark. Pero cuando miraba las exploraciones hechas de la gente estando en reposo, él veía fluctuaciones regulares de baja frecuencia en el cerebro [2]. Los experimentos de  Biswal sugerían que dichas fluctuaciones eran causadas por la actividad neuronal.

En los primeros días de la investigación, algunas personas estaban seguras de que habían encontrado algo profundo. "Cuando empecé a mirar estas redes, estaba convencido de que estábamos tocando el flujo de la conciencia, y esto era en tiempo real, con el procesamiento consciente en marcha", reseñaba Greicius. Pero, añadió, "pronto quedamos desengañados por ese concepto". Las redes de actividad también aparecieron en los estados alterados de conciencia, como cuando se duerme o bajo los efectos de la anestesia [3], [4], por lo que no estaban necesariamente relacionados con el procesamiento consciente.

Para ellos tampoco tenía ningún sentido. Varios años después del descubrimiento de Biswal, comenzaron a emerger estudios sobre el estado de reposo. Un equipo dirigido por Marcus Raichle, neurocientífico de la Universidad de Washington en St. Louis, Missouri, caracterizó [5] la actividad en esta red como un estado por defecto del cerebro, considerándolo su configuración inicial. Durante las tareas, es estado por defecto de la actividad se quedaba suspendido, guardado en línea, para cuando el cerebro ya no estaba centrado tan intensamente [5].

La red en modo por defecto se sumaba a decenas de otras formas de red en estado de reposo, algunos de los cuales se asemejaban a los circuitos que contribuyen a la atención, la visión, el oído o el movimiento. Estas redes parecían muy similares en todos los participantes en el estudio, aunque también son dinámicas, cambian con el tiempo. "El hecho de que esté siempre presente, pero modificables, dice mucho de su importancia", señala Michael Milham, director del Centro para el desarrollo cerebral del Instituo Infantil de Nueva York.

Sin embargo, algunos investigadores se preguntan si estos patrones de reposo representan algo real. Después de todo, el fMRI no mide la actividad eléctrica cerebral directamente, sino que monitorea el flujo sanguíneo. La actividad ralentizada de bajo nivel podría ser un mecanismo. "La gente sospechaba que los escáneres eran malos o que se trataba de ruido respiratorio", apunta Andreas Kleinschmidt, director de investigación del French National Institut de la Health and Medical Research's Cognitive Neuroimaging Unit in Gif-sur-Yvette. Pero con el uso del fMRI y la electroencefalografía (EEG), Kleinschmidt y su equipo confirmaron [6] que varias redes en estado de reposo se correlacionan con la actividad neuronal real.

Shmuel y David Leopold, neurofisiólogo de US National Institute of Mental Health en Bethesda, Maryland, realizó muchas imágenes de estos mismos estados [7] en reposo en monos mientras grababan la actividad eléctrica del cerebro de los animales, mediante sondas implantadas profundamente en la corteza visual. Ellos descubrieron correlaciones entre las redes en reposo y la actividad eléctrica, en una banda de frecuencias alrededor de los 40 hercios. Esta "actividad γ" está asociada con la comunicación entre las áreas cerebrales distantes, y ver esto convenció a Shmuel de que las redes en estado de reposo representaban la actividad cerebral real. "Creo firmemente que hay un mecanismo neurofisiológico que subyace a toda aquello que llamamos redes en estado de reposo."

Trastornos del pensamiento

Se trata de un mecanismo que sale mal en los trastornos cerebrales. Las personas con signos tempranos de la enfermedad de Alzheimer, por ejemplo, tienen firmas inusuales de estado de reposo que se pueden detectar incluso en niveles muy leves de demencia y que varían según progresa la enfermedad [8]. En los niños con el espectro del trastorno autista, las redes en estado de reposo pueden estar 'hiperconectadas', mostrando más conexiones que para los niños sin ese espectro [9]. Las razones de estas diferencias no están aún claras, y es posible que sin importar quién, todos están interesados ​​en la búsqueda de estos marcadores de la enfermedad. "Desde la perspectiva clínica, no siempre vamos a entender por qué un biomarcador actúa como marcador biológico", señala Milham. Sin embargo, algunos neurocientíficos sienten una profunda curiosidad en cuanto a lo que hacen estas fluctuaciones. "Eso me quita el sueño", dice Timothy Ellmore, de la Universidad de Texas, en el Health Science Center en Houston, que está estudiando la actividad cerebral en reposo en pacientes con la enfermedad de Parkinson.

Algunos investigadores piensan ahora que las redes en estado de reposo pueden preparar el cerebro para responder a los estímulos. "El sistema no está sentado ahí sin hacer nada y esperando", dice Kleinschmidt. El ciclo de actividad de estas redes pueden ayudar al cerebro a utilizar experiencias pasadas para informar sus decisiones. "Es increíblemente exigente, en términos computacionales, calcular todo sobre la marcha", subraya Maurizio Corbetta, en la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis. Él ha estado estudiando el estado de reposo mediante magnetoencefalografías, una técnica que mide los campos magnéticos asociados con la actividad eléctrica de las neuronas. "Si tengo patrones en curso que están adivinando lo que puede pasar en mi vida, entonces no hace falta calcularlo todo". Él lo compara con la actividad al ralentí de un vehículo. "Si su coche está listo para marchar, puedes empezar más rápido que si tienes que encender el motor."

Pero las redes al ralentí no sólo pueden ahorrar tiempo. También pueden influir en las percepciones, aunque sea inconscientemente. Para estudiar cómo la actividad espontánea en reposo afecta a la percepción, Kleinschmidt y sus colegas, escanearon [10] los cerebros de las personas que estaban buscando a una imagen que pueda ser percibida como una cara o como florero. Los participantes del estudio que dijeron haber visto un rostro tenía una actividad más espontánea en el área fusiforme facial, una región del cerebro que procesa las caras, antes de que se les mostrra la imagen. Kleinschmidt sospecha que el cerebro está funcionando con varios modelos del mundo de fondo, listos cada uno de ellos para convertirse en realidad. "Idealmente, usted está siempre preparado para lo que pueda suceder."

Corbetta ha descubierto pruebas en personas con daño cerebral cuya actividad en reposo puede cambiar su comportamiento. En un trabajo inédito, él halló indicios de que las lesiones en las regiones frontales del cerebro, causadas, por ejemplo, por accidentes cerebrovasculares, puede dar lugar a cambios en la actividad cerebral espontánea en zonas distantes. Es más, los cambios en la actividad de reposo están ligadas al déficit de comportamiento. "Esto es una clara evidencia de que los impedimentos del estado de reposo están afectando a la forma en que se hace cargo la red durante una tarea."

El Zen y el arte de mantenimiento de la red

Raichle está a favor de la idea que la actividad en el estado de reposo ayuda al cerebro a mantenerse organizado. Las conexiones entre las neuronas están continuamente cambiando conforme la gente envejece y aprende, pero los seres humanos mantienen un sentido de sí mismo a través de esta agitación. La actividad espontánea podría desempeñar un papel en el mantenimiento de la continuidad. "Las conexiones entre las neuronas retornan en minutos, horas, días y semanas", señala Raichle. "Y pese a que la estructura del cerebro será diferente mañana, todavía podemos recordar quiénes somos."

O tal vez, dicha actividad se enmarca dentro del proceso de reestructuración, tocando estas conexiones mientras estamos al ralentí. Varios equipos han informado de cambios en la conectividad de reposo después de ejecutar tareas de lenguaje y memoria y de aprendizaje motor. Chris Miall, científico del comportamiento cerebral en la Universidad de Birmingham, Reino Unido, y sus colegas, han demostrado que la actividad espontánea en reposo puede ser alterada por lo que acaba de ocurrir [11]. El equipo escaneó a los voluntarios en reposo, y posteriormente les pidió que aprendieran una tarea que implicaba el uso de un joystick para seguir un objetivo en movimiento. Cuando estos participantes fueron examinados de nuevo en reposo, el equipo pudo ver los efectos del aprendizaje motor en las redes de reposo. Este estudio, y un trabajo posterior en el mismo sentido, sugiere que "el cerebro no sólo está pensando en la cena por venir, sino también procesando el pasado reciente y convirtiendo algunos en recuerdos a largo plazo", explica Miall. Los cambios en la red son específicos de las tareas realizadas.

Trabajar sobre la consolidación de la memoria en animales respalda esta conclusión. Antes se suponía que los recuerdos del día se fortalecían durante una noche de sueño. Pues trabajando con ratas, sin embargo, Loren Frank y Mattias Karlsson, neurocientíficos de la Universidad de California, San Francisco, han descubierto [12] que la repetición y consolidación de los nuevos recuerdos se consigue bajo cualquier oportunidad, incluso cuando se está despierto. "Y esto ocurre aun cuando el animal se vea sin hacer nada", afirma Frank.

Se especula que la actividad de reposo podría estar haciendo lo mismo en el cerebro humano, reactivando patrones que se corresponden con las experiencias pasadas. Al mismo tiempo, la actividad en las redes podrían tener una normalización, una función doméstica". ¿Cómo mantener un cerebro flexible?" pregunta Frank. "Si uno tiene patrones aleatorios de actividad limpiadora a través de la red, eso puede ayudar a reducir la resistencia de las vías asociadas con aquello que has aprendido". Esto aliviaría al cerebro del continuo refuerzo de las mismas vías. "Quizá el período de desconexión también sean importantes para esa tarea."

Shmuel dice que, todavía no es posible descartar la idea de que esta actividad sea sólo un subproducto de un cerebro vivo. La corriente fluye a través de estos circuitos, "simplemente porque hay corriente (el cerebro no está muerto) y hay conexiones anatómicas que dan a esta corriente una estructura no aleatoria". Aunque, admite, "espero que este no sea el caso. De todas formas es muy interesante."

Puede llevar tiempo el precisar un abanico de posibilidades interesantes, ya que la naturaleza misma de la ciencia del estado de reposo hace que sea difícil poner a prueba esta hipótesis. Cuando un investigador desliza a alguien en un escáner, y le instruye a no pensar en nada en particular, no hay tarea por hacer ni hipótesis que dirigir. Así que, los investigadores tienen que generar grandes cantidades de datos y alinear las hipótesis sobre la marcha. "El estado de reposo se abre al descubrimiento científico", señala con entusiasmo Milham, antes de admitir que, tal como se formó como neurocientífico cognitivo, al impulsar esta hipótesis es una herejía que me haya metido en esto".

Cualquiera que sea la actividad que se esté haciendo en reposo, su existencia demuestra una cosa cierta, comenta sin rodeos Miall, "el cerebro sólo descansa cuando está muerto."


- Nature 489, 356–358 (20 September 2012 doi:10.1038/489356a
- Referencia:
1. Raichle, M. E. & Mintun, M. A. Annu. Rev. Neurosci. 29, 449–476 (2006). Article | PubMed.
2.  Biswal, B., Yetkin, F. Z., Haughton, V. M. & Hyde, J. S. Magn. Reson. Med. 34, 537–541 (1995). Article | PubMed.
3. Greicius, M. D. et al. Hum. Brain Mapp. 29, 839–847 (2008). Article | PubMed.
4. Boly, M. et al. Ann. NY Acad. Sci. 1129, 119–129 (2008). Article | PubMed.
5. Raichle, M. E. et al. Proc. Natl Acad. Sci. USA 98, 676–682 (2001). Article | PubMed.
6. Laufs, H. et al. Proc. Natl Acad. Sci. USA 100, 11053–11058 (2003). Article | PubMed.
7. Shmuel, A. & Leopold D. A. Hum. Brain Mapp. 29, 751–761 (2008). Article | PubMed.
8. Brier, M. R. et al. J. Neurosci. 32, 8890–8899 (2012). Article | PubMed.
9. Di Martino, A. et al. Biol. Psychiatry 69, 847–856 (2011). Article | PubMed.
10. Hesselmann, G., Kell, C. A., Eger, E. & Kleinschmidt, A. Proc. Natl Acad. Sci. USA 105, 10984–10989 (2008). Article |PubMed.
11. Albert, N. B., Robertson, E. M. & Miall, R. C. Curr. Biol. 19, 1023–1027 (2009). Article | PubMed.
12. Karlsson, M. P. & Frank, L. M. Nature Neurosci. 12, 913–918 (2009). Article | PubMed.
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Posted: 23 Sep 2012 01:41 PM PDT
Más información: Wired.Science.com .
Autor: Adam Mann, 21 septiembre 2012

Algunas de las mejores imágenes de este año de los cielos. Todas estas fotos son ganadoras de la competición annual Astronomy Photographer of the Year, del Observatorio Real de Greenwich.

La competición ya va por su cuarto año y sigue creciendo, con un récord de 800 participantes que presentan su fotografía del cosmos. Los ganadores fueron anunciados el 19 de septiembre en cuatro categorías principales, Espacio Profundo, Nuestro Sistema Solar, La Tierra y el Espacio y Jóven  Fotógrafo de Astronomía del Año, además de tres premios especiales.

Aquí he traído una muestra, podéis ver más en el sitio de Wired.com .

Galaxia Remolino 

- Imagen: Martin Pugh, winner for Deep Space and overall winner

Remanente de Supernova Simeis 147

 - Imagen: Rogelio Bernal Andreo, subcampeón del Espacio Profundo

Nebulosa de la Bruja

 - Imagen: 1) The Witch’s Broom, Robert Franke .

- Imagen: 2) Sharpless-136: “Ghost” in Cepheus, Oleg Bryzgalov .

Noches de verano en Michigan 
- Imagen: 1) Summer Nights in Michigan, Michael A. Rosinski

Cúmulo de las Pléyades 

 - Imagen: Jacob von Chorus, aged 15, winner for Young Astronomy Photographer

Nebulosa Trompa de Elefante

 - Imagen: Lóránd Fényes, winner Best Newcomer

- Todas las fotos son cortesía del Observatorio Real de Greenwich.

sábado, 29 de diciembre de 2012


Ciencia y fe: convivencia difícil, pero posible. Así lo cree Higgs.

  • Jueves, 27 de Diciembre de 2012 12:36
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Ciencia y fe: convivencia difícil, pero posible. Así lo cree Higgs.
Documento importante de El Mundo que entrevistó al padre del bosón, Peter Higgs, un no creyente respetuoso con la religión y sus exigencias.  En la entrevista se habla de Dios y del futuro. 

Peter Higgs no pudo contener la emoción cuando, el pasado 4 de julio, sus colegas le ovacionaron en un abarrotado auditorio del CERN. La imagen de este sabio de 83 años, enjugándose las lágrimas con un pañuelo tras el hallazgo del bosón que lleva su nombre, quedará para siempre como uno de los momentos más inolvidables de 2012, y probablemente de toda la historia de la Ciencia. Casi medio siglo tuvo que esperar el paciente profesor Higgs para que su teoría visionaria sobre el cemento que une los ladrillos subatómicos de la materia -propuesta por primera vez en un trabajo pionero de 1964- finalmente fuera validada por el gran acelerador de partículas de Ginebra.
 
Desde aquel día, su vida se ha transformado como consecuencia de esa fiebre mundial que la revista New Scientist ha definido como higgsteria. Prácticamente todos los principales periódicos y cadenas de televisión del planeta le han solicitado una entrevista. Las peticiones para inaugurar calles, laboratorios, colegios y bibliotecas que llevan su nombre no paran de lloverle. Incluso ya existe una cerveza, elaborada en Barcelona, bautizada en su honor: el Higgs Boson Ale. De hecho, su buzón de correo electrónico es tan ingobernable que un equipo de cinco personas se ocupa de gestionarlo en la Universidad de Edimburgo.
 
Cuando era niño, nadie hubiera podido imaginar que Higgs, nacido en Newcastle (Inglaterra) en 1929, se iba a convertir en uno de los físicos teóricos más importantes del siglo XX. Aquejado de frecuentes ataques de asma, que a veces derivaban en episodios severos de neumonía, el pequeño Peter perdió muchísimos días de colegio. A su padre apenas le veía, porque era un ingeniero de sonido de la BBC que no paraba de viajar, pero fue su madre quien se convirtió en su verdadera maestra. Con el tiempo su salud mejoró, y el joven Higgs demostró poseer dotes extraordinarias para las Matemáticas.
 
Tras obtener tanto su Licenciatura como su Doctorado en Física en el King's College de Londres, con las calificaciones más altas, Higgs fue contratado en 1960 como profesor por el Instituto Tait de Física Matemática en la Universidad de Edimburgo, donde cuatro años más tarde lanzaría por primera vez su revolucionaría teoría del bosón. Muy cerca del despacho donde escribió aquel trabajo pionero se encuentra la Royal Society, la Academia de Ciencias de Escocia. Allí, en una heladora mañana de diciembre, el profesor Higgs concedió esta entrevista a EL MUNDO.
 
Pregunta.- El hallazgo del bosón ha sido sin duda una de las mejores noticias de 2012, un año por lo demás muy duro por culpa de la crisis económica. Como padre de la criatura, ¿por qué cree que es un descubrimiento tan importante?
 
Respuesta.- Ante todo, porque supone la comprobación de una teoría formulada hace casi 50 años, que en el campo de la Física de Partículas ha tenido un enorme éxito en todos los demás aspectos que se han ido verificando hasta ahora. Hemos estado buscando la partícula desde 1964 porque queríamos estar seguros de que esta teoría era plenamente válida. Y finalmente lo hemos conseguido, así que hemos llegado al final de un largo camino: la demostración definitiva del llamado Modelo Estándar. Pero ahora queremos aprender mucho más sobre esta partícula, ya que su comportamiento podría permitirnos averiguar lo que existe más allá de este modelo y descubrir otros tipos de materia cuya naturaleza desconocemos por completo ahora mismo, como la materia oscura.
 
P.- ¿Podríamos decir, entonces, que es el final de un viaje pero a la vez el principio de una nueva aventura para la Física?
 
R.- Por supuesto, porque aunque hemos verificado una teoría, sabemos que ese modelo no lo explica todo, y de hecho es sólo un capítulo dentro de una historia mucho más compleja. Sabemos, por ejemplo, que el comportamiento de los neutrinos no se puede explicar con esta teoría. Así que todavía nos queda mucho por comprender.
 
P.- ¿Cuál cree que será el próximo gran descubrimiento en el CERN?
 
R.- La mayoría de los físicos teóricos esperamos que sea el hallazgo de otras partículas del mismo tipo que el bosón que acabamos de encontrar. La supersimetría, una teoría que va más allá del Modelo Estándar y podría explicar la naturaleza de la materia oscura, predice la existencia de otras cuatro partículas del mismo tipo con una masa y una energía mayor. El problema ahora mismo es que quizás el LHC no produzca colisiones a una energía lo suficientemente alta como para detectarlas, porque su potencia es insuficiente.
 
P.- ¿Quiere eso decir que para lograr nuevos avances, necesitamos construir una máquina todavía más potente?
 
R.- No necesariamente, porque el propio LHC se va a renovar el año que viene para duplicar la energía que logra alcanzar en estos momentos, y eso podría ser suficiente para detectar esas nuevas partículas.
 
P.- ¿Cree que el hallazgo del bosón podría tener alguna aplicación, o es un avance puramente teórico?
 
R.- El problema es que esta partícula dura tan poco tiempo, que me parece extremadamente improbable que podamos controlarla. En el pasado, el hallazgo de otras partículas ha servido para desarrollar tratamientos médicos contra el cáncer, pero eso fue posible porque esas partículas tenían una duración más larga, de al menos una millonésima parte de un segundo. Sin embargo, si tenemos en cuenta que el bosón dura una millonésima de una millonésima de una millonésima parte de un segundo, o incluso menos, evidentemente es muy difícil manipularlo para desarrollar un haz de partículas controlable, por ejemplo, para tratar un tumor. Por eso soy más bien pesimista sobre su potencial tecnológico. Pero esto tampoco debería avergonzarnos cuando estamos hablando de un hallazgo fundamental para comprender la naturaleza de la materia.
 
P.- Pero entonces, ¿qué le diría a alguien que criticara la inversión multimillonaria que fue necesaria en el CERN para llevar a cabo un experimento sin ninguna utilidad práctica?
 
R.- Le diría que debería tener mucho cuidado con esa clase de afirmaciones, porque la investigación básica de este tipo, incluso cuando no permite aplicaciones directas, proporciona múltiples beneficios indirectos. En primer lugar, se pueden lograr muchos avances derivados del desafío tecnológico que supone construir máquinas como el LHC del CERN. Además, la formación de los jóvenes científicos que trabajan en estas instalaciones y la experiencia que adquieren permite forjar nuevas generaciones con una capacidad técnica extraordinaria. El ejemplo más claro de un beneficio indirecto del CERN, que mucha gente desconoce, es que la World Wide Web se desarrolló allí para establecer una red de comunicación entre científicos. Si no fuera por eso, la web no existiría tal y como la conocemos hoy. Al mismo tiempo, el desarrollo de los aceleradores de partículas ha permitido aplicaciones médicas muy importantes.
 
P.- ¿Cómo se siente en su nuevo papel de superestrella mundial de la ciencia?
 
R.- Pues me da bastante vergüenza, si quiere que le diga la verdad. Sobre todo porque si analizamos con detalle lo que ocurrió en 1964, en realidad yo sólo fui uno de los seis científicos que estuvimos desarrollando esta teoría. Ni siquiera fui yo el primero que publicó un trabajo sobre este tema, ya que antes lo hicieron los belgas Robert Brout y Francois Englert. Yo publiqué mi primer estudio poco después, aunque desconocía por completo el trabajo de mis dos colegas. Unos meses después, se publicó otro trabajo firmado por tres científicos del Imperial College de Londres: Tom Kibble, Gerry Guralnik y Carl Hagen. Todos estuvimos trabajando en el mismo terreno y propusimos ideas similares, pero yo me he llevado casi toda la publicidad.
 
P.- ¿Le parece incorrecto, entonces, que la partícula lleve su nombre? ¿Cree que es una injusticia para sus colegas que lo llamemos el bosón de Higgs?
 
R.- Bueno, ya me he acostumbrado a ese nombre, y es cierto que mi trabajo fue el primero que propuso de manera explícita la existencia de esta partícula, mientras que los demás autores sólo se refirieron a ella de manera indirecta. Curiosamente, el motivo por el que hablé de manera muy concreta sobre la partícula fue porque me rechazaron la primera versión del trabajo que envié a una revista científica. Aquel rechazo me llevó a expresarme con mayor claridad y ésa fue la clave.
 
P.- ¿Es cierto que sufrió una crisis de ansiedad la primera vez que fue a un seminario a presentar la teoría ante sus colegas?
 
R.- Bueno, más o menos. Cuando en marzo de 1966 fui a presentar mis ideas al Instituto de Ideas Avanzadas en Princeton, estaba conduciendo y al ver la señal que indicaba la dirección a la universidad, es cierto que me entró un ataque de pánico y tuve que parar el coche. Pero realmente no fue porque me sintiera inseguro sobre mis ideas. Fue más bien porque de repente el gran prestigio de esta institución y el hecho de que iba a hablar ante Freeman Dyson, uno de mis grandes héroes en el campo de la Física de Partículas, me impuso tanto respeto que me puse muy nervioso.
 
P.- ¿Cómo resistió aquellos años, cuando muchos colegas rechazaban su teoría? Supongo que ahora debe sentir una gran satisfacción y le entrará la risa al acordarse de los que despreciaban sus ideas...
 
R.- Por supuesto, es muy gratificante que los resultados de un experimento demuestren la validez de tus ideas después de tanto tiempo. Pero tampoco fue algo repentino o inesperado. En realidad la comprobación en el CERN fue un proceso que duró al menos un año, y ya se habían observado muchos indicios de que el bosón existía. Desde los años 70, cuando empezó a diseñarse el LEP, el acelerador de partículas que precedió al LHC, muchos físicos ya empezaron a tomarse en serio la existencia del bosón y propusieron la realización de experimentos para buscarlo. Así que en realidad todo el proceso de comprobación experimental había empezado hace más de tres décadas. Es cierto que he tenido que esperar muchos años, pero poco a poco muchos otros aspectos de la teoría se fueron verificando. Por lo tanto, yo estaba convencido de que antes o después llegaría la comprobación definitiva de esta pieza final que necesitábamos para completar el puzle.
 
P.- Entonces, ¿nunca tuvo dudas de que el bosón existía, a pesar de la larguísima espera?
 
R.- Siempre asumí que se tardaría mucho en demostrar su existencia, y que quizás yo no estaría vivo cuando se lograse. Así que mi duda no era si la teoría era correcta, sino más bien si yo viviría para ver su comprobación.
 
P.- ¿Cuándo se enteró de que el CERN lo había conseguido? ¿Le pilló de sorpresa o alguien ya le había soplado la noticia?
 
R.- Dos semanas antes del anuncio oficial, había estado en varias universidades donde trabajan físicos involucrados en los experimentos del LHC, y todos me decían que aún iban a necesitar entre tres y seis meses para analizar todos los datos. Así que a finales de junio, me fui a Sicilia para participar en un curso de verano, convencido de que no habría noticias hasta finales de 2012 como muy pronto. Pero poco después empezaron a llegarme rumores de que el CERN estaba a punto de conseguirlo, y me lo decían científicos involucrados en los experimentos que tenían más información que yo. Finalmente, el sábado 30 de junio, mi amigo el físico John Ellis, que trabaja en el CERN, me dejó un mensaje en el móvil diciéndome que si no viajaba a Ginebra el 4 de julio, me arrepentiría mucho. Así que decidí cambiar mis planes y compré un billete a Suiza. Después me enteré de que la confirmación del hallazgo sólo se había logrado en la última semana. En realidad, casi nadie pensaba que se iba a lograr tan pronto, pero de repente, en cuestión de días, se consiguieron todos los datos cruciales.
 
P.- ¿Qué le pasó por la cabeza en aquel inolvidable momento histórico, cuando finalmente se anunció el hallazgo en el auditorio del CERN y se le saltaron las lágrimas?
 




























R.- Lo verdaderamente emocionante para mí fue la reacción eufórica de mis colegas. Cuando el director del CERN, Rolf Heuer, dijo que lo habían encontrado, de repente aquello ya no parecía un seminario científico, sino un estadio de fútbol en el que acababa de ganar el equipo de casa. Por eso me emocioné tanto, cuando realmente me di cuenta de lo que significaba todo aquello y pensé: «Ya está, por fin ha llegado».
 
P.- ¿Y cómo lo celebró?
 
R.- La celebración más importante tuvo lugar cuando volví a Edimburgo. Hacía tiempo había comprado una botella de champán reservada para esta ocasión, y antes de coger el avión de vuelta a casa le dije a mi hijo Johnny: «Mete esa botella en la nevera». Nos la bebimos todos en familia cuando llegué a casa.
 
P.- Tras el anuncio del hallazgo en el CERN, muchos creían que usted era el claro favorito para el Nobel de Física. ¿Le decepcionó el hecho de no ganarlo este año?
 
R.- Para nada, ¡fue un gran alivio que no me lo dieran (risas)! Desde el anuncio de julio, no he parado de recibir invitaciones y solicitudes de todo tipo, y sinceramente me alegré de no tener que gestionar en ese momento todo lo que se me hubiera venido encima con el Nobel. Prefiero tener un respiro.
 
P.- En todo caso, ¿cree que el bosón merece el Nobel?
 
R.- Por supuesto, es posible. Pero la verdad es que el comité del premio podría tener dificultades para decidir quién debería llevarse el galardón, ya que, como antes he comentado, hubo seis personas que contribuyeron a la teoría. Robert Brout desafortunadamente falleció el año pasado, así que ya sólo quedamos cinco, pero no será fácil decidir los nombres de los premiados, al menos si se mantiene la norma de que sólo puede ser un máximo de tres.
 
P.- Pero teniendo en cuenta que el bosón lleva su nombre, sería muy extraño que Higgs no fuera uno de los premiados, ¿no?
 
R.- Bueno, digamos que me parecería un golpe de muy mala suerte que no me lo dieran (risas).
 
P.- Stephen Hawking fue uno de los primeros que apoyó públicamente que a usted se le concediera el Nobel tras el hallazgo del bosón, después de haber apostado 100 euros a favor de que el CERN jamás encontraría la partícula. ¿Qué tal se lleva con Hawking?
 
R.- No le veo muy a menudo, pero le conocí cuando él aún era un estudiante de posgrado en Cambridge y yo fui a dar una conferencia allí. En aquella época ya estaba en una silla de ruedas, y a mí me impresionó porque hizo las preguntas más afiladas e inteligentes, aunque era difícil entenderle porque la enfermedad estaba empezando a afectar a su capacidad para comunicarse. Después le he visto en varias ocasiones, y la verdad es que decidí no apostar contra él cuando dijo que el bosón jamás se encontraría, a pesar de que sus argumentos me parecieron erróneos.
 
P.- Tras el hallazgo del bosón, usted se ha convertido en una superestrella mediática, casi tan famosa como el propio Hawking. ¿Le parece positivo que la ciencia también tenga sus celebrities, o cree que a veces se corre el riesgo de caer en la frivolidad?
 
R.- Lo que me parece peligroso es que se dedique una atención desmedida a las celebridades, y se les pida su opinión sobre temas sobre los que no tienen ni idea. El ejemplo más claro son los propios premios Nobel, a los que se les pide que se pronuncien sobre cuestiones que desconocen por completo. Y a pesar de ello, la gente les hace caso al asumir equivocadamente que como son muy inteligentes, todo lo que dicen tiene que ser brillante.
 
P.- En todo caso, el impacto mediático del bosón de Higgs demuestra que la ciencia cada día es más popular y fascina a toda la sociedad, ¿no le parece?
 
R.- Desde luego, la atención mediática que se dedica a la ciencia ha aumentado mucho en los últimos años, y creo que la búsqueda de esta partícula ha contribuido a ello de manera muy notable. De esto me alegro muchísimo, y espero que tenga una influencia positiva sobre nuestros políticos.
 
P.- Una parte de la fama del bosón de Higgs se debe sin duda al mote de la partícula de Dios, por el que se le conoce popularmente. Tengo entendido que este apodo no le gusta nada, ¿por qué?
 
R.- En primer lugar, no soy creyente. Pero aunque lo fuera, no me gustaría, porque incita a la gente a confundir la física con la teología. Y esto me parece mal. No hay que olvidar que el origen del apodo es un libro del físico Leon Lederman cuyo titulo original iba a ser The goddam particle (La maldita partícula), en el sentido de que era muy difícil encontrarla. Pero el editor lo cambió porque el otro título le pareció más atractivo. Así que realmente era una broma, pero la gente que no conoce esta historia se toma demasiado en serio lo de la partícula de Dios.
 
P.- Desde luego. No sé si sabe que en España un portavoz de la Iglesia Católica le dio la bienvenida a la partícula de Dios al considerar muy positivo que los físicos ayudaran a cimentar la fe religiosa.
 
R.- No lo conocía, pero la verdad es que no me sorprende. También me contaron que algunos grupos evangélicos empezaron a recurrir a la partícula de Dios para intentar convertir a la gente a su credo. Todo esto me parece lamentable.
 
P.- ¿Pero es usted de los que cree que la ciencia y la religión son compatibles, o considera como Richard Dawkins que la fe religiosa es un fraude desenmascarado por el conocimiento científico?
 
R.- Estoy de acuerdo con Dawkins, pero sólo hasta cierto punto. Creo que los avances del conocimiento científico han debilitado muchos de los motivos tradicionales que tenía la gente para mantener su fe religiosa, pero eso no es lo mismo que decir que ciencia y religión son totalmente incompatibles. Creo que una persona puede ser a la vez científica y religiosa, con tal de que sus creencias no sean dogmáticas.
 
 
P.- De hecho, en una entrevista con EL MUNDO, la directora del experimento Atlas en el CERN, Fabiola Gianotti, declaró que era creyente, y que para ella no existía conflicto alguno entre su trabajo científico y su fe católica.
 
R.- No me sorprende, conozco a muchos colegas en mi campo que también son creyentes. Yo no lo soy, pero tampoco estoy en contra de la gente religiosa, salvo que se comporten como fanáticos extremistas. El problema de Dawkins es que concentra todos sus ataques contra los fundamentalistas, pero evidentemente no todos los creyentes lo son. En ese sentido, creo que a veces es el propio Dawkins quien acaba adoptando una postura fundamentalista, en el extremo opuesto.
 
P.- En España, la crisis económica ha provocado durísimos recortes a la inversión en I+D. Si tuviera delante al presidente del Gobierno español, ¿qué le diría para intentar convencerle de la importancia de apostar por la ciencia?
 
R.- España es un país que ya padeció un grave retraso científico en el pasado, sobre todo durante el régimen de Franco. Pero por eso mismo creo que sería especialmente lamentable que ahora se volviera a producir un retroceso, cuando lo que necesita el país es seguir recuperando el terreno perdido. Al fin y al cabo, la mejor fórmula para asegurar su crecimiento económico sería precisamente a través del desarrollo industrial, cimentado sobre la investigación científica. Los políticos españoles deberían tener mucho cuidado y calibrar bien las consecuencias dramáticas que podría tener un retroceso de la ciencia para el futuro del país.
 
P.- Otro problema en la sociedad española, y en muchos otros países europeos, es la pérdida de vocaciones científicas entre las nuevas generaciones. ¿Cómo animaría a los jóvenes a apostar por la ciencia?
 
R.- Bueno, creo que el hallazgo del bosón precisamente ha contribuido a revivir el interés de muchísimos jóvenes por la ciencia. Yo les animaría a mantener vivo ese entusiasmo y dedicarse a intentar encontrar respuestas a las preguntas que les fascinan. Por eso lo que más me duele cuando se producen recortes en los presupuestos de ciencia es que las primeras víctimas suelen ser los investigadores jóvenes. Cuando no hay dinero para becas y contratos, el riesgo es que se puede perder a una generación entera que no podrá dedicarse a la investigación. Y eso es muy triste.
 
 
LA FÓRMULA
 
En la Facultad de Física de la Universidad de Edimburgo, se conserva como una reliquia una pizarra en la que Peter Higgs escribió la fórmula original en la que postuló por primera vez la existencia de su bosón en un trabajo pionero publicado en 1964. El joven Higgs había sido contratado cuatro años antes como profesor del Instituto Tait de Física Matemática en la universidad de la capital escocesa, y allí desarrolló toda su carrera académica hasta su jubilación en 1996. Desde que se anunció el hallazgo del bosón, evita pisar su vieja facultad para evitar el atosigamiento de los alumnos que le rodean para pedirle autógrafos.

 
Modificado por última vez en Jueves, 27 Diciembre 2012 13:12