domingo, 5 de diciembre de 2010

¿Por qué la humanidad no puede traspasar el alcance de sus conocimientos sobre el universo?

¿Por qué la humanidad no puede traspasar el alcance de sus conocimientos sobre el universo?
Autor  Du Won Kang
Agosto  – Diciembre 2010 .- Propuesta en Cuatro partes.-
Tres limitaciones esenciales de la ciencia moderna (Partes I a IV )
Publicado en: La Gran Época

Primera Parte.-
A Einstein se le concedió el premio Nobel de física en 1921. Sus cuatro tratados sobre la teoría de la relatividad fueron responsables de cambiar nuestra manera de ver el universo. (AFP/Getty Images)Limitaciones de la física moderna
Actualmente existe la sensación de que la ciencia moderna seguirá avanzando indefinidamente y que finalmente descubrirá una teoría completa y consistente del universo.
No obstante, por muchos grandes avances que haga la ciencia moderna, también se ha ido descubriendo sus limitaciones.
Algunos de los descubrimientos más grandes de la ciencia moderna son los descubrimientos relativos a sus propias limitaciones.
En varios campos de la cultura occidental que están profundamente relacionados con el desarrollo de la ciencia moderna se han descubierto limitaciones fundamentales una y otra vez; en ocasiones distintas y por medio de personas distintas.
Estas limitaciones reducen el alcance de la ciencia moderna.

En tres áreas claves, los problemas esenciales comparten el tema común de las paradojas. Así, en el corazón de la física moderna, el principio de Indeterminación persiste incluso en teorías avanzadas más allá de la mecánica cuántica.
En la lógica formal, que es la herramienta más conocida para la modelización del razonamiento y entendimiento humanos, cae rápidamente en paradojas. Incluso en la filosofía, que todavía juega un papel fundamental en el avance de las ciencias modernas como la física, el dualismo y la paradoja son inevitables en las deducciones racionales sobre la naturaleza del universo.

Está claro que la ciencia moderna seguirá avanzando en la física y en ciencias menos duras, menos rigurosas y exactas, como la biología. Sin embargo, existen problemas fundamentales que no se pueden resolver ni con más tiempo de investigación. Estas limitaciones sugieren que el punto de partida de la ciencia moderna, que delimita el universo como si se pudiera introducir en una caja, puede ser seriamente defectuoso.

El principio del fin de la mecánica clásica
Cuando se calienta un trozo de material, se pone al rojo vivo, y a temperaturas más altas se vuelve blanco. Durante mucho tiempo, las leyes conocidas de la radiación y el calor no podían explicar este fenómeno común.
El físico alemán Dr. Max Planck, considerado el fundador de la teoría cuántica, ha luchado para dar una interpretación del fenómeno en el plano atómico. Finalmente, tras un intenso trabajo durante el año 1900, Planck concluyó a su pesar que un átomo radiante sólo puede emitir “cuantos” (quantums) discretos de energía.
Fue muy reacio a esta conclusión porque es contraria a las leyes establecidas de la física clásica, que no imponen una constante fija sobre niveles de energía. Más tarde, las conclusiones de Planck sobre los “cuantos” de energía se convirtieron en un cimiento importante para la teoría cuántica, y fue solo el principio de los conflictos entre la teoría cuántica y la teoría clásica más sensata de Newton.
La mecánica clásica está estrechamente relacionada con nuestra experiencia diaria del mundo. No obstante, los átomos y las partículas subatómicas parecen poseer características muy diferentes a nuestra experiencia común del mundo.

Auge de la mecánica cuántica
A partir de las anomalías persistentes y los datos experimentales acumulados, que contradicen la mecánica clásica, los físicos se vieron obligados a desviarse radicalmente de la física clásica de Newton y aventurarse en el camino largo y sinuoso hacia la mecánica cuántica.
Otro físico alemán, el Dr. Werner Heisenbeg, que descubrió el principio de la indeterminación o Incertidumbre, en su libro Física y Filosofía: La Revolución en la Ciencia Moderna, afirmó: “Recuerdo conversaciones con Bohr que duraban muchas horas hasta muy tarde por la noche y acababan prácticamente en la desesperación; y cuando yo salía al final de la conversación a pasear por el parque de al lado, me repetía a mí mismo una y otra vez: ¿Acaso puede la naturaleza ser tan absurda como nos parecía en estos experimentos atómicos?”.

De todas maneras, a pesar de las dificultades conceptuales, la mecánica cuántica se ha convertido en uno de los formalismos de la ciencia moderna que más éxito tiene. En un principio, la mecánica cuántica puede describir la miríada de fenómenos físicos y propiedades químicas de la materia con una precisión increíble. Además, sus aplicaciones han influenciado profundamente el desarrollo de nuestra sociedad moderna y tecnológica.

El Dr. Michio Kaku, profesor de física teórica en el City College of New York, en su libro Beyond Einstein: The Cosmic Quest for the Theory of the Universe escribe: “Las consecuencias de la mecánica cuántica están por todas partes. Sin la mecánica cuántica, una plétora de objetos familiares, como la televisión, los láseres, ordenadores, y la radio, serían imposibles. Por ejemplo, la ecuación de onda de Schrödinger explica muchos hechos previamente conocidos pero misteriosos, como la conductividad. Este resultado llevó a la invención del transistor, lo que a su vez es el resultado de un fenómeno puramente de mecánica cuántica”.El enorme éxito de la mecánica cuántica procede de su formalismo que describe con precisión una miríada de fenómenos microscópicos, pero resulta que es también en ese microcosmos donde la mecánica cuántica tiene limitaciones fundamentales.

El Principio de indeterminación o incertidumbre
Un aspecto central de la mecánica cuántica es el principio de indeterminación de Heisenberg. Según este principio, es imposible medir tanto la posición como el momento de un corpúsculo atómico o subatómico en un tiempo determinado.
Cuando se mide la posición con más precisión, el momento se mide con menos precisión, y viceversa. Si se mide una posición con absoluta precisión, se desconoce el momento por completo, y viceversa.

Aunque Heisenberg presentó el principio de indeterminación en 1927, sigue siendo igual de relevante hoy en día. La incapacidad de medir con precisión tanto la posición como el momento de corpúsculos microscópicos no se debe a alguna limitación de la tecnología actual. Según muchos físicos, se trata de una limitación inherente, imposible de resolver incluso por los futuros avances de la tecnología.
En el libro Beyond Einstein: The Cosmic Quest for the Theory of the Universe, Kaku escribe, “El principio de indeterminación hace imposible predecir el comportamiento preciso de átomos individuales, mucho menos del universo”. Y según el Dr. Brian Greene, de la Universidad de Columbia, uno de los teóricos principales de la teoría de cuerdas, cualquier futuro avance en esta teoría tendrá que incorporar el principio de indeterminación para convertirse en una teoría completa que explique los fenómenos cuánticos observados.

Greene explica en su libro The Elegant Universe: Superstrings, Hidden Dimensions and the Quest for the Ultimate Theory que el principio de indeterminación no es solo una cuestión de interrupciones causadas por las técnicas de medición: “Incluso sin ‘golpes directos’ de fotones interrumpidos por un experimentador, la velocidad del electrón cambia radical e impredeciblemente de un momento a otro. (…) Incluso en el ambiente más tranquilo imaginable, como una región de espacio vacío, el principio de indeterminación nos indica que desde el punto de vista microscópico hay una actividad tremenda”.

Heisenberg creía que el principio de indeterminación surge del dualismo de la propiedad de los corpúsculos atómicos y subatómicos; entre onda y partícula. Este dualismo no solo está incluido en el esquema matemático de la mecánica cuántica. La dualidad puede inferirse también de unos experimentos sencillos.
Los experimentos parecen demostrar que los corpúsculos atómicos y subatómicos tienen características tanto de una partícula como de una onda.

Una partícula ocupa un área pequeña en el espacio y puede colisionar con otras partículas, como objetos sólidos. En cambio, una onda se propaga por el espacio y puede pasar a través de otras ondas. Estas descripciones entre partícula y onda parecen ser nociones opuestas y enfrentadas.

¿Cómo es posible que una cosa sea partícula y onda al mismo tiempo?

Cuando un simple electrón se considera bien partícula, o bien onda, y no ambas cosas, el resultado es una explicación incompleta del fenómeno observado. Por otro lado, cuando los aspectos de una partícula y una onda se combinan para formar una teoría completa sobre un fenómeno observado, surgen contradicciones.
Según Heisenberg, los intentos de describir acontecimientos atómicos en términos de física clásica llevan a contradicciones porque esas partículas microscópicas no son como los objetos comunes de nuestra experiencia cotidiana.
En la mecánica newtoniana, cada objeto tiene una posición y un momento determinados en un tiempo determinado, y el objeto seguiría un solo trayecto de movimiento. En otras palabras, el movimiento de la materia es completamente determinista, existiendo un único resultado futuro. Cuando se conocen la posición y el momento de un objeto, su movimiento puede predecirse con cálculos matemáticos precisos.

La mecánica newtoniana ha tenido mucho éxito en describir y predecir los movimientos planetarios celestiales y los acontecimientos en la tierra también. Sin embargo, no logra describir los fenómenos de acontecimientos atómicos y subatómicos.

En contraste a la física clásica de Newton, según Heisenberg, los eventos atómicos son “una extraña especie de realidad física justo entre la posibilidad y la realidad”, parecida al concepto de potencialidad en la filosofía de Aristóteles.

En la mecánica cuántica, los eventos atómicos y subatómicos se describen en términos de probabilidades o tendencias. La mecánica cuántica introdujo el concepto de la indeterminación en los cimientos de la física moderna.
Esto fue un salto gigantesco de la mecánica clásica de Newton que dominó la física durante siglos.
También fue una desviación radical de la teoría de la relatividad. Einstein rechazó esta interpretación de la mecánica cuántica precisamente por este punto de la indeterminación, y sugirió en una carta al físico Dr. Max Born que “Dios no juega a los dados”.

En Physics and Philosophy: The Revolution in Modern Science, Heisenberg escribió: “El cambio en el concepto de la realidad que se manifiesta en la teoría cuántica no es una simple continuación del pasado; parece ser un cambio verdadero en la estructura de la ciencia moderna”.

Cuestiones en la interpretación de la nueva física

Aunque la mecánica cuántica ha tenido mucho éxito, debemos recordar que ésta solo describe y predice fenómenos físicos observables; no describe la realidad interna de la materia física. De hecho, a medida que avanzaba la mecánica cuántica, se desarrollaban interpretaciones diferentes y contradictorias de sí misma, incluso entre físicos eminentes.

Una de las primeras interpretaciones de la mecánica cuántica es la interpretación de Copenhague, promovida por un físico danés, el Dr. Niels Bohr. Esta interpretación afirma que “no existe una realidad profunda”, y que los átomos, electrones, y fotones no existen como los objetos de nuestra experiencia cotidiana. Según esta interpretación, un fenómeno sólo llega a existir al ser observado. Una vez Bohr lo describió de esta manera: “No existe el mundo cuántico. Solo existe una descripción cuántica abstracta”.
Por otro lado, Einstein era “realista”, y creía que la mecánica cuántica es sencillamente incompleta y que existe una realidad determinista oculta detrás de los fenómenos cuánticos que podría descubrirse en el futuro. Aunque Einstein formaba parte de una pequeña minoría de físicos que sostenían este punto de vista, hay físicos eminentes que también hicieron grandes contribuciones al desarrollo de la mecánica cuántica y que eran realistas.
Planck creía en un mundo objetivo independiente del observador, y se oponía férreamente a la visión del mundo indeterminista de Heisenberg, Bohr, y Born.

El Dr. Louis de Broglie, más conocido por su descubrimiento de la naturaleza de onda de los electrones, se alineaba con la interpretación estadística, pero después de pelear con ella durante muchos años, finalmente se asentó en una postura realista.

El Dr. Edwin Schrödinger, quien desarrolló la mecánica ondulatoria, también era realista, y dedicó mucho tiempo al final de su vida a oponerse a la interpretación estadística de la teoría cuántica que tanto había ayudado a crear.

Aproximadamente después de una década del fallecimiento de Einstein, el físico irlandés Dr. John Stewart Bell demostró que la postura realista requiere que ciertas fuerzas deben poder viajar más rápidamente que la velocidad de la luz para explicar ciertos fenómenos cuánticos observables. Y puesto que esto contradice el fundamento de la teoría establecida de la relatividad, muchos físicos rechazan la postura realista.

En 1957, el Dr. Hugh Everett III presentó la interpretación de universos paralelos, que parece resolver el problema de la medición cuántica. En la interpretación de universos paralelos, se crean muchos mundos para los distintos resultados posibles de cada acto de medición. Por ejemplo, cuando se tira una moneda a cara o cruz, aunque solo observamos un resultado, los demás resultados posibles ocurren en universos paralelos creados al instante.
Esta interpretación es considerada como absurda por notables físicos y filósofos.

Lo anteriormente expuesto es solo una muestra pequeña de los intentos para dar una interpretación completa de la mecánica cuántica. Hay muchas interpretaciones. El Dr. Nick Herbert comparó ocho de ellas (incluyendo las anteriormente descritas) y escribió en su libro Quantum Reality: Beyond The New Physics: “Un aspecto asombroso de estas ocho realidades cuánticas es, sin embargo, que experimentalmente son indistinguibles.
Por todos los experimentos actualmente concebibles, cada una de estas realidades predice exactamente los mismos fenómenos observables (…) Todas son, sin excepción, absurdas”.


Segunda Parte.-

Limitación en la lógica formal.-

Algunos de los más grandes pensadores, pretenden determinar la naturaleza del razonamiento matemático con el fin de mejorar su comprensión de la noción de "prueba" en matemáticas. Por ello, trataron de codificar el proceso de pensamiento de la razón humana, tal como es aplicada en las matemáticas.
Se conjeturó que la lógica y las matemáticas están relacionados entre sí y que las matemáticas pueden ser una rama de la lógica, o viceversa. Ellos pensaban que el tipo de método lógico deductivo de la geometría podría ser empleado en las matemáticas, donde todos los enunciados verdaderos de un sistema se pueden derivar de la base de un pequeño conjunto de axiomas.

"El desarrollo axiomático de la geometría produjo una poderosa impresión en los pensadores a través del tiempo, a causa de cómo un número relativamente pequeño de axiomas puede llevar todo el peso de las inagotables y numerosas proposiciones que se derivan de ellos ", el Dr. Ernest Ángel, filósofo y Dr. James R. Newman, matemático, escribieron en su libro Gödel's Proof: "La forma axiomática de la geometría les pareció a muchas generaciones de destacados pensadores como el mejor modelo del conocimiento científico".

La forma axiomática de la geometría apareció a muchas generaciones de pensadores excepcionales como el mejor modelo del conocimiento científico.
Persistentes contradicciones en la lógica
Sin embargo, se sabía que existían en la lógica las inherentes paradojas. Y una variedad de paradojas se descubrieron también en la teoría de conjuntos, tales como la paradoja de Russell. Estas paradojas tienen dos cosas en común la autorreferencia y la contradicción.

Una simple y bien conocida paradoja es la del mentiroso, como "yo miento siempre”. De tal declaración se deduce que si estoy mintiendo, estoy diciendo la verdad, pero también no es la verdad, porque les estoy mintiendo.
La declaración no puede ser ni verdadera ni falsa. Simplemente no tiene sentido. Desde el descubrimiento de las paradojas en la teoría de conjuntos, los matemáticos sospechan que puede haber imperfecciones graves en otras ramas de las matemáticas.

En su libro Gödel, Escher, Bach: An Eternal Golden Braid, el Dr. Douglas Hofstadter, profesor de ciencias cognitivas de la Universidad de Indiana en Bloominton, escribió: "Estos tipos de problemas en los fundamentos de las matemáticas fueron responsables del gran interés en la codificación de métodos de razonamiento humanos que estuvo presente en la primera parte del Siglo XX.

Matemáticos y filósofos habían comenzado a tener serias dudas acerca de si las más concretas de las teorías, tales como el estudio de los números enteros (teoría de números), fueron construidas sobre sólidos fundamentos. Si las paradojas podrían surgir tan fácilmente en la teoría de conjuntos, teoría cuyo concepto básico, el de un conjunto, es sin duda muy atractiva a primera vista, entonces ¿no podrían también existir en otras ramas de las matemáticas? ".

Los lógicos y matemáticos trataron de evitar estos problemas. Uno de los más famosos esfuerzos sobre esto se llevó a cabo por Alfred North Whitehead y Bertrand Russell en su monumental obra de Principia Mathematica .Ellos se dieron cuenta de que todas las paradojas implican la autorreferencia y la contradicción, e idearon un sistema jerárquico a fin de inhabilitar a ambas. Principia Mathematica fundamentalmente tenía dos objetivos: proporcionar un completo método formal para derivar toda la matemática de un conjunto finito de axiomas, y de ser coherentes, y sin paradojas.

En ese momento, no estaba claro si, Russell y Whitehead realmente habían alcanzado sus objetivos. Mucho está en juego. El fundamento mismo de la lógica y las matemáticas parecían estar en tierra inestable. Y hubo un gran esfuerzo, participando los principales matemáticos del mundo en verificar el trabajo de Russell y Whitehead.

Hofstadter escribió en Gödel , Escher , Bach: "[El Dr David Hilbert, matemático alemán ] expuso ante la comunidad mundial de los matemáticos (y metamathematicos) este reto : demostrar con rigor , tal vez siguiendo los mismos métodos señalados por Russell y Whitehead - que el sistema definido en Principia Matemática eran a la vez consistente (sin contradicción) , y completos (es decir, que todo enunciado verdadero de la teoría de números se podrían derivarse del marco establecido en [Principia Mathematica])”.

Teorema de la incompletud de Gödel

En 1931, la esperanza en ese gran esfuerzo fue destruido por el lógico y matemático, austriaco Dr. Kurt Gödel con la publicación de su ensayo: Sobre las proposiciones formalmente indecidibles de Principia Mathematica y sistemas relacionados”.

Gödel demostró una limitación inherente, no solo en los Principia Mathematica, sino también en todo sistema axiomático formal concebible que tratan de describir el poder de la aritmética. La aritmética, la teoría de números enteros, como sumas y multiplicaciones, es la más básica y más antigua parte de la matemática, que como sabemos tiene una gran importancia práctica.

Así, Gödel demostró que un sistema formal tan axiomático que intenta describir la aritmética no puede ser completa y coherente al mismo tiempo. Esta prueba se conoce como teorema de incompletud de Gödel.

Solo había dos posibilidades en un sistema formal:
Primero: Si el sistema formal es completo, entonces no puede ser consistente. Y el sistema contendrá una contradicción análoga a la paradoja del mentiroso.
Segundo: Si el sistema formal es consistente, entonces no puede ser completa. Y por lo tanto, dentro del sistema no puede probarse la verdad completa del sistema.
Para los sistemas formales muy sencillos, la limitación no existe. Irónicamente, cuando un sistema formal se hace más poderoso, al menos lo suficientemente potente como el modelo aritmético, la limitación del teorema de incompletud de Gödel se vuelve inevitable.

Algunos científicos dicen que la prueba de Gödel tiene poca importancia en la práctica. Sin embargo, el Dr. Roger Penrose, físico matemático Inglés, señaló que otro teorema, como el de Goodstein, es en realidad un teorema de Gödel que demuestra la limitación de la inducción matemática para demostrar ciertas verdades matemáticas. La inducción matemática es un método puramente deductivo que puede ser muy útil en la prueba de una serie infinita de los casos con pasos finitos de deducción.

Limitación inherente de los métodos deductivos formales

Hubo una motivación más profunda detrás de los esfuerzos Gödel, más allá de las cuestiones de los Principia Mathematica y de otros métodos formales más prácticos. Al igual que otros grandes matemáticos y lógicos de su tiempo, Gödel quería tener una mejor comprensión de las preguntas básicas acerca de las matemáticas y la lógica: ¿Cuál es la verdad en matemática? y ¿qué significa probarlo? Estas preguntas todavía permanecen en gran parte sin resolver. Parte de la respuesta vino con el descubrimiento de que algunas enunciados en los sistemas matemáticos no se pueden probar por métodos deductivos formales. Una importante revelación de progreso de Gödel indica que la noción de prueba es más débil que la noción de verdad.

La prueba de Gödel parece demostrar que la mente humana puede comprender ciertas verdades axiomáticas que los sistemas formales no pueden demostrar. De esto, algunos científicos y filósofos sostienen que la mente humana nunca puede ser totalmente mecanizada.

Aunque el teorema de incompletitud de Gödel no es bien conocido por el público, es considerado por los científicos y filósofos como uno de los mayores descubrimientos en los tiempos modernos. La enorme importancia del trabajo de Gödel fue reconocido muchos años después de su publicación, como se menciona en la Gödel's Proof: "Gödel fue finalmente reconocido por sus pares y fue reconocido con el primer Premio Albert Einstein en 1951 por sus logros en las ciencias naturales –el más alto honor de su tipo en los Estados Unidos. El comité del premio, incluían a Albert Einstein y J. Robert Oppenheimer, que describiendo su obra lo consideraban como "una de las mayores contribuciones a las ciencias en los últimos tiempos".

Tercera parte.-

La filosofía es muy dinámica y parece no tener reglas estrictas ni limitaciones. Pareciera no tener fronteras predefinidas en la exploración de diferentes áreas y puede muy bien estudiar críticamente la naturaleza de la ciencia, el arte y la moral. Parece que la filosofía es libre, tan libre como la mente, limitada solamente por la extensión de la imaginación

La filosofía dio nacimiento a la ciencia moderna e influyó en el desarrollo de las más fiables y esenciales herramientas de la ciencia moderna, como la lógica y el método científico. Algunos filósofos esperan que con la ayuda de la ciencia puedan finalmente llegar a comprender la naturaleza del universo.

Revolución copérnicana en filosofía
Sin embargo, después de milenarias especulaciones filosóficas, desde los antiguos griegos, esa gran esperanza y optimismo en la filosofía fue finalmente destruida para siempre.

Immanuel Kant, nacido el 22 de abril de 1724, provocó una verdadera revolución copérnica en la filosofía en sus últimos años. Se le considera el filósofo moderno más influyente. El poeta Heinrich Heine escribió sobre él: "Vivió ordenado mecánicamente una antigua y abstracta vida de solterón ... Se levantaba, tomaba café, escribía, leía conferencias de la universidad, comía, caminaba; todo tenía su tiempo fijo y los vecinos sabían que era exactamente las tres y media cuando Immanuel Kant con su abrigo gris, y su bastón de bambú en la mano, salía de la puerta de su casa y se dirigía a la avenida Lime Tree, que se sigue llamando, en memoria de él, el Paseo de los Filósofos ... extraño contraste entre la vida externa del hombre y su destrucción, ¡el mundo aplastando al pensamiento! " (Libro de Henry D. Aiken, The Age of Ideology).

En 1781, Kant publicó Crítica de la Razón Pura, con más de 800 páginas, el mundo aplastando al pensamiento. Es un examen crítico y riguroso de la "razón pura".

Según Kant, cuando la razón pura va más allá de toda posibilidad de experiencia humana, entonces inevitablemente caerá en contradicciones, pues una tesis y su antítesis son igualmente válidas. Por ejemplo, considere una pregunta como esta: "¿Es el universo finito o infinito?" Entonces, para una tesis de que "el universo es finito", tiene que haber una antítesis igualmente válida e inevitable, que "el universo es infinito".

Sin el apoyo de la experiencia, la razón pura se vuelve inherentemente especulativa acerca de cómo se relaciona con la realidad.
Kant aplastó la validez de algunas de las obras filosóficas más importantes de la metafísica en las que se confió durante generaciones.

En la metafísica, generaciones de filósofos han hecho varios intentos para dar una exposición clara de la naturaleza última del universo. Según Kant, los intentos de dar un panorama completo del universo, más allá de la experiencia humana, siempre desemboca en inevitables contradicciones. Y antes de Kant, los filósofos han estado debatiendo sobre esto sin fin.

En realidad, Kant no tenía intención de destruir la metafísica sino que quería salvarla mediante el establecimiento de métodos seguros de las ciencias naturales para la metafísica. Kant sabía mucho acerca de la ciencia, ya que, en muchos sentidos era un científico. Se le considera como el fundador de un importante campo en la ciencia moderna.

Allen W. Wood, en su introducción al libro Basic Writings of Kant, escribió: "Como investigador, por un tiempo Kant dedicó su trabajo intelectual principalmente a cuestiones de las ciencias naturales: la física matemática, química, la astronomía y la disciplina de la física geográfica (de la que ahora se le considera el fundador) -lo que hoy llamamos-"Ciencias de la Tierra".
Kant quería mejorar la situación de la metafísica al estado de una verdadera la ciencia. Irónicamente, la única manera con la que fue capaz de dar el primer paso hacia ese objetivo fue reduciendo drásticamente el alcance de la metafísica, demostrando sus limitaciones inherentes. Entonces, la metafísica no especularía acerca de cosas tales como la naturaleza última del universo. En cambio así, la metafísica se limitaría a cosas más prácticas fundamentadas en la experiencia humana.

Limitación de la facultad de la razón pura

La Critica de la Razón Pura fue también un crítico examen a la facultad de la razón pura, de la naturaleza y la estructura de la mente humana. Por “razón pura”, Kant se refería a lo forma pura a priori (previa, antes de la experiencia) del conocimiento, lo cual no implicaba lo posteriori (posterior, después de la experiencia) del conocimiento.

Kant creía que las nociones de espacio y tiempo, como en la geografía euclidiana y la mecánica clásica newtoniana, se derivan de una necesaria síntesis del conocimiento previo, a priori, lo cual es determinado por alguna característica innata de la mente humana.

Sin embargo, mucho después de la muerte de Kant, actualmente se sabe que estaba equivocado sobre esto. Los avances en las matemáticas han demostrado que muchas diferentes clases de geometría pueden ser tan válidas como la geometría euclidiana. Y la teoría de la relatividad de Einstein ha revelado una perspectiva muy diferente del espacio y del tiempo.
Kant se habría sorprendido más con la teoría cuántica, que introduce la noción de indeterminación, desafiando la noción más básica de causa y efecto.

Aunque Kant es algo anticuado, sus principios son eternos y pueden ser tan válidos hoy como cuando se publicó por primera vez "el mundo aplastando al pensamiento”.

Según Kant, la mente humana no es como un espejo que refleja pasivamente la realidad, captada por los sentidos del mundo exterior. En cambio, la mente participa activamente en el gobierno y la organización de los datos de los sentidos en percepciones y conceptos.

La distinción de Kant entre un conocimiento a priori y un conocimiento a posteriori es importante aquí. El conocimiento a priori, predispone la mente a lo que ésta puede percibir. Así, la percepción del mundo externo no se deriva directamente de los sentidos, sino que la mente produce formas que se agregan a las percepciones.

Según Kant, lo que nuestra mente percibe y construye es diferente de las cosas externas. Aunque creía que las cosas objetivamente existen fuera de nuestras mentes, concluyó que la mente humana nunca puede conocer las cosas "en sí mismas”.

Algunos científicos creen que están estudiando cosas reales. Otros científicos son más sofisticados, y dicen que están estudiando solo los fenómenos de las cosas. Kant va más allá y afirma que los científicos son personas demasiado excesivas con la misma facultad de la razón, y que solo pueden estudiar sus propias percepciones construidas por sus sentidos. Si esto es cierto, entonces se podría echar por tierra todo fundamento de los métodos empíricos de la ciencia moderna.

Cuarta parte.-

Aspectos comunes en las limitaciones

Actualmente, la ciencia es una parte integral de la sociedad. La ciencia moderna se ha desarrollado a la par que la sociedad occidental, influyendo y siendo influenciada por el desarrollo de la tecnología, la economía, las estrategias de guerra y la cultura.

Así mismo, la filosofía, como parte de una cultura, tiene una especial relevancia para la ciencia moderna. Aunque el ámbito científico se ha especializado en distintos campos profesionales y normalmente no se dedica a la filosofía, cuando se hacen intentos serios por romper las limitaciones de una teoría científica, la filosofía sigue desempeñando un papel fundamental guiando a los mayores pioneros de las ciencias en el logro de  los avances.

La filosofía puede hacer esto porque no está delimitada por los límites determinados por una teoría científica particular. El poder de la filosofía proviene del poder de la mente humana, que puede reflexionar consciente y racionalmente sobre casi cualquier tema.

Sin embargo, hay una fuerza superior a la filosofía que influye sobre la mente humana: la fuerza de la cultura y el idioma.
En Occidente, donde nació la ciencia moderna, su método sistemático de razonamiento fue desarrollado por los antiguos griegos. Este método tuvo una poderosa influencia en la cultura y el idioma occidental en relación a lo que se considera verdad y conocimiento.

Modernamente, este tipo de razonamiento, sobre todo el deductivo, se ha transformado de manera radical, afectando a tres áreas claves de la cultura occidental, y que están estrechamente vinculadas al desarrollo de la ciencia moderna: la filosofía, las matemáticas y la física.

Problemas comunes de las paradojas

Mientras que la filosofía, las matemáticas y la física pueden aparentar ser muy diferentes, debido a los modos compartidos de pensamiento deductivo, tienen problemas comunes. En cada una de las tres áreas, la búsqueda de la completitud y la consistencia absoluta del conocimiento condujeron a contradicciones.

En física, los científicos intentaron desarrollar una teoría matemática completa y consistente que pudiera, en principio, describir y predecir una gran cantidad de fenómenos físicos. Pero después de décadas de lucha por alcanzar esa meta, el principio de incertidumbre surgió en el corazón de la física. En un microcosmos, la materia parece poseer conceptos duales e incoherentes de onda y partícula al mismo tiempo.

En lógica formal, cuando se trató de modelar completa y consistentemente todas las matemáticas en un sistema axiomático formal, Gödel demostró que ningún sistema axiomático formal con el poder de modelar la aritmética puede ser a la vez completo y consistente al mismo tiempo. Un sistema formal como ese debería ser o incompleto o inconsistente. Si tal sistema formal es completo, entonces se derivarían afirmaciones contradictorias que son a la vez verdaderas y falsas al mismo tiempo.

En filosofía, generaciones de pensadores han tratado de determinar la naturaleza última de las cosas a través del razonamiento, presuponiendo que una cadena lógica de razonamiento coherente llevaría a conclusiones correctas. Finalmente, Kant demostró que tales esfuerzos metafísicos en los que se involucra la razón pura más allá de la experiencia humana, inevitablemente dará lugar a contradicciones, donde tanto una tesis como su antítesis son igualmente válidas.

En todos estos esfuerzos, los intentos de lograr la completitud y la coherencia absoluta parecían dar lugar a lo contrario. La única manera de evitar la paradoja consistía en reducir el alcance del conocimiento.

Mito de la Ciencia Moderna

Los descubrimientos de estos problemas fundamentales son algunos de los mayores logros de la ciencia moderna. Sin un cambio fundamental, la ciencia moderna no podrá jamás romper con estas limitaciones.

El optimismo y la fe en que, con suficiente tiempo y trabajo duro, la ciencia moderna finalmente descubrirá una teoría completa y consistente del universo, es un mito con los métodos actuales.

Mientras lucha por la completitud y la coherencia absoluta, la ciencia moderna en muchas ocasiones ha limitado el alcance de sus conocimientos sobre el universo. Actualmente, un método generalmente utilizado por la ciencia moderna consiste en descartar del conocimiento cualquier fenómeno que no está dentro de su ámbito de competencia. Hoy usualmente, a efectos prácticos, los científicos y los filósofos estudian los aspectos superficiales de las cosas.

En física (parangón de la ciencia moderna que otras ramas de la ciencia tratan de emular), algunos físicos se dedican a realizar trabajos pioneros valiéndose de la filosofía para avanzar más allá de la mecánica cuántica. Sin embargo, sus teorías se están convirtiendo en algo tan abstracto y extremo, más allá de la posibilidad de la experiencia humana, que las teorías son imposibles de comprobar, por lo que acrecientan la controversia.
La incapacidad para verificar las teorías pone en entredicho las limitaciones de los métodos de la ciencia empírica. Sin la posibilidad de probar una teoría, ¿podría llegar ésta a ser como la metafísica que Kant había advertido?
Incluso, las afirmaciones matemáticas más precisas se pueden interpretar de maneras muy diferentes a cómo se relacionan con la realidad. En mecánica cuántica, que es una de las teorías más fiables y comprobadas de la ciencia moderna, los físicos todavía tienen muchas interpretaciones diferentes y contradictorias en cuanto a qué significa y cómo se relaciona con la realidad.

Obviamente la ciencia moderna seguirá haciendo innumerables descubrimientos interesantes, como planetas en otros sistemas solares que no se conocían antes, y quizás una nueva teoría que combine las varias fuerzas reconocidas por la física será un éxito. Sin embargo, esto es básicamente como resolver puzzles dentro de un espacio muy limitado. Los cuestionamientos fundamentales siguen existiendo.

En cuanto a las grandes preguntas, parece que la ciencia moderna se está aproximando al punto máximo de desarrollo con los métodos actuales.

Apegos conceptúales

La ciencia moderna tiene sus raíces en la cultura occidental, donde nació. Y las limitaciones fundamentales de la ciencia moderna están conectadas con ese origen. El punto de partida de la ciencia moderna, insertada en una cultura particular que tiene sus formas de pensar, generó sus características peculiares y la predispuso a la clase de ciencia en que se ha convertido.

En otras palabras, la ciencia moderna y sus métodos no fueron construidos exclusivamente para avanzar sobre el conocimiento del universo. Al contrario, los prejuicios culturales y otras fuerzas del desarrollo social influyeron y limitaron su desarrollo. En su forma extrema, la ciencia moderna impone límites a sus teorías en el lenguaje matemático, convirtiéndolo en un sistema formal cerrado.

Y no es de extrañar que la naturaleza no encaje bien en una caja hecha desde un marco conceptual que impone límites estrictos a cualquier teoría concebible dentro de ese marco. Mientras que teorías más avanzadas se pueden proponer, siempre y cuando las nuevas teorías se encuentren dentro del mismo marco, las limitaciones fundamentales permanecen.
La forma dominante de la ciencia moderna actual es un tipo peculiar de ciencia.

No es la mejor ciencia posible.

Ciertos aspectos de la ciencia moderna, como los métodos deductivos y los sistemas formales, se han convertido en un apego conceptual. Mientras se reconocen los errores fundamentales de la ciencia moderna, las personas todavía se aferran a ella diciendo que no hay otra alternativa mejor.

La historia de la ciencia ha demostrado repetidamente que los grandes progresos implican luchas por romper con las ideas ya establecidas. Y cada ruptura de las antiguas ideas requiere la voluntad de deshacerse de ellas.

Autor  Du Won Kang

jueves, 7 de octubre de 2010

VISION DE MUNDO, COSMOVISION, PARADIGMA

VISION DE MUNDO,COSMOVISION Y PARADIGMA

Cualquier persona que tenga una opinión  (  esto es una visión ) acerca del mundo suele ubicarla en una cosmovisión determinada que usualmente esta inserta en un paradigma.

Aunque algunos suelen negar esta verdad lo cierto es que nadie escapa a la interrelación entre estos tres conceptos que pueden nacer bien de la Ciencia, bien de la Fe,o  de una mezcla de ambas fuentes. Es útil revisar cuales son las ideas hoy en boga acerca de estos tres puntos . Cabe advertir también que para muchos los tres conceptos son uno solo,cada uno con sus características definitorias.

Finalmente Vidal Clement  nos ofrece una cosmovision en la que integra todos los conceptos anteriores   



 1-  VISION DE MUNDO

Relativismo : Cualquier doctrina que niegue la existencia de valores absolutos, ya totalmente, ya solamente en lo tocante a cierta esfera del ser, puede ser denominada relativismo.
Una forma de relativismo afirma, por ejemplo, que nosotros únicamente somos conscientes de las diferencias y cambios ( Hobbes, Bain, Höffding, Wundt. Cf. Maher, "Psychology", 6a. ed., p. 91).
Otros afirman que la verdad es relativa porque (a) los juicios (i) no tienen ningún significado si están aislados y (ii) deben ser sometidos a una infinidad de modificaciones antes de que puedan ser incorporados a un sistema ideal de verdad (Joachim y los hegelianos, en general), o porque (b) la verdad es concebida como una propiedad peculiar de las ideas gracias a la cual podemos interactuar más o menos exitosamente con el mundo que nos rodea (pragmatistas).
Una tercera dice que el valor moral es esencialmente relativo y solamente aparece cuando los motivos entran en conflicto(Martineau). (Cfr. Ética, Pragmatismo, Verdad).

La Relatividad del Conocimiento : Cualquiera que haya sido el significado real y primario del famoso dicho de Protágoras, "El hombre es la medida de todas las cosas" (anthropos metron panton kai ton syton kai ton me onton  panton kai ton syton kai ton me onton ) , Platón, "Teetetos.", 152 A; en "Mind", XIX, 473, Gillespie sostiene que ese dicho tiene un significado ético,el que  ordinariamente ha sido entendido en sentido epistemológico, como una afirmación de la relatividad de todo conocimiento humano; de la imposibilidad de penetrar más allá de la apariencia de las cosas.
Y esta interpretación concuerda con la tendencia general de la época en la que vivió Protágoras.
La doctrina de Heráclito sobre el flujo perpetuo y universal, la visión de Parménides de que la pluralidad y cambio son apenas un reflejo de la realidad, los vanos intentos de explicar la naturaleza de la percepción sensorial y de explicar las ilusiones y los juicios erróneos, junto con los inicios de la conciencia (evidente en Demócrito) de un factor subjetivo en el proceso de la percepción, todo ello orillaba a los filósofos a desconfiar de lo que sus sentidos les mostraban y a confiar exclusivamente en su razón o su inteligencia.
La reflexión, sin embargo, pronto puso en claro que las teorías racionales no podían presumir de mayor consistencia que los datos de la experiencia de la percepción, y el resultado inevitable de eso fue que el relativismo de Protágoras y sus seguidores poco a poco se convirtió en el escepticismo de la Academia Media (Cfr. Escepticismo).

El relativismo moderno, por otro lado, aunque también tiende a transformarse en escepticismo, fue en su origen una reacción contra este último. Para disipar la duda que Hume había sugerido acerca de la validez de los juicios universales de carácter sintético, Kant propuso que deberíamos entenderlos como provenientes no de la aprensión de la naturaleza de la cosas reales, sino de la constitución de nuestras mentes vencidas. Sostenía que el factor mental de la experiencia, desdeñado hasta entonces, tiene en realidad una importancia capital: a él se debe el espacio, el tiempo, las categorías y toda forma de síntesis. Es el elemento formal que nace de la estructura de la misma mente que constituye el conocimiento y lo hace ser lo que es. Hume se equivocó al suponer que el conocimiento es un intento de copiar la realidad. No es tal.

El mundo, tal como lo conocemos, el mundo de la experiencia, está relacionado esencialmente a la mente humana, de la que deriva todo lo que tiene de unidad, orden y forma. La objeción obvia a un relativismo de ese tipo es la cosa-en-sí-misma, la cual ni es, ni puede ser jamás, un objeto del conocimiento. Nos quedamos, así, encerrados dentro de un mundo de apariencias, cuya naturaleza es constituida por nuestras mentes. Nunca podremos saber lo que la realidad es en sí misma. Y sin embargo, eso es precisamente lo que, segúnKant, deseamos saber. La facinación de la filosofía de Kant reside en el hecho de que ella le dio su valor pleno a la actividad, como opuesta a la pasividad o a la receptividad de la mente, pero el incognocible Ding-an-sich era una abominación, fatalmente parecida a su consistencia y a su poder para resolver el problema del conocimiento humano. Debe ser eliminada a cualquier costo, y la forma más fácil de hacerlo es abolirla de raíz, quedándonos con una realidad cognocible porque la realidad y el conocimiento son una cosa, y en esa faena la mente, humana o absoluta, desempeña un papel definitivo.

La Relatividad de la Realidad :la relatividad de la realidad, que tomó el sitio de la realidad del conocimiento, ha sido concebida de varias maneras. Ocasionalmente, como en el caso de Fichte y Hegel, la naturaleza se opone a la mente o espíritu como si fueran dos caras de la misma cosa: de la inteligencia, o voluntad, o incluso de la mente inconsciente.
Otras veces, como en el caso de Green y Bradley, la realidad es concebida como una totalidad orgánica que de algún modo se manifiesta en los centros finitos de la experiencia, que buscan reproducir en sí mismos la realidad tal como ella es. Lamentablemente, fracasan de tal modo que lo que afirman, incluso siendo contradictorio, debe de algún modo ser aceptado como verdadero. Tan verdadero como otras verdades en el sentido de que ellas pretenden expresar la realidad, pero deben sujetarse a una reinterpretación infinita antes que lleguen a ser idénticas con aquella realidad a la que se refieren.
Absolutistas más modernos (vgr. Mackenzie y Taylor), al darse cuenta de lo inadecuado de esta posición, han devuelto cierta independencia al orden físico, el cual, en palabras de Taylor (Elem. of Metaph., 198), "no depende para su existencia de mi percepción", pero que "sí depende de mi percepción en lo tocante a las cualidades y relaciones que encontramos en él".
En otras palabras, el "que" del mundo real es relativo a nuestros órganos perceptivos (ibid.) o, como lo define un escritor contemporáneo (Murray, en "Mind", nueva serie, XIX, 232), la realidad, antes de ser conocida, es meramente hyle (materia prima), mientras que aquello a lo que llamamos "cosa", u objeto de conocimiento, es el hyle transformado gracias a un adecuado proceso mental que lo dota de los atributos de espacialidad y otros parecidos.
Saber, por tanto, es "sobreinducir la forma sobre la materia del conocimiento" (J. Grote, "Explor. Phil.", I, 13). Riehl, generalmente catalogado como un realista, sostiene una visión semejante. Él distingue el ser de un objeto (das Sein der Objekte) de su ser como objeto (Objektsein). Aquél es el ser real del objeto y es independiente de la consciencia; éste es su ser o naturaleza de acuerdo a como es concebida por nosotros, y es algo que es absolutamente relativo a nuestras facultades (cf. Rickert, "Der Gegenstand der Erkenntnis", 2a. ed., pp. 17 ss., donde queda claramente indicada la inconsistencia de esta teoría).
La relatividad de la realidad concebida de esa manera verdaderamente implica una vuelta a la posición de Kant , excepto que en vez de la cosa-en-sí-misma, con su caracter y propiedades incognoscibles, se ubica una clase de materia prima, sin cualidades, atributos ni determinaciones, y consecuentemente, tan incognoscible como la cosa-en-sí-misma, incognoscible ahora porque no hay nada que conocer.
Acerca de eso el idealismo moderno se empareja con el pragmatismo o el humanismo, los que asi piensan nos  insisten en que la realidad debe ser vista epistemológicamente como materia prima, totalmente carente de propiedades y totalmente indeterminada. La diferencia entre los dos puntos de vista descansa en que, para el idealista, la forma es impuesta a la materia por el acto mismo por el que la conocemos, mientras que, para los pragmatistas, tal imposición no acontece sino hasta después de un largo proceso de postulación y experimentación.

Criticismo  : En su "Essais sur la connaissance" (Ensayo sobre el conocimiento) M. Fonsegrive discutió a profundidad la cuestión del relativismo, y en su opinión nosotros debemos en cierto sentido conceder que el conocimiento es relativo a nuestras facultades. Pero, aunque en principio él hace esa concesión universalmente, de hecho su propia teoría afirma que únicamente nuestro conocimiento de los objetos corporales es lo que es estrictamente considerado como relativo.
Nosotros podemos conocer otras mentes tal como son porque nosotros mismos somos seres pensantes, y la manifestación interna de nuestra mentalidad y la suya son de caracter semejante. Mas "nosotros desconocemos la esencia de las cosas, y la esencia de nuestras relaciones con las cosas, de las leyes de la naturaleza en ellas mismas sabemos menos de lo que sabemos de nuestros tratos con la naturaleza". (pp. 85, 86). "Lo que conocemos lo conocemos según el sujeto" (p. 125; Cf. pp. 184 ss).
El argumento principal sobre el que descansa este relativismo es básicamente igual al usado por Berkeley en su famoso "Diálogo entre Hylas y Filonio". Según lo expone Fonsegrive, es como sigue: "el concepto de un objeto que debe ser simultáneamente en-sí-mismo y objeto de conocimiento es definitivamente contradictorio. . . Pues "objeto de conocimiento" significa "conocido",. . . pero es evidente que lo conocido qua conocido no es en-sí-mismo, puesto que es qua conocido" (p. 186).

De ahí que lo que conocemos nunca es el sujeto como es en sí mismo, sino únicamente como está en nuestro conocimiento de él. Es obvio que el argumento anterior es válido si las nociones de "ser en sí mismo" y "ser en cuanto conocido" son mutuamente excluyentes, pero no es así según los concibe el realista o el anti-relativista. Ser en-sí-mismo meramente significa ser tal como existe, aunque no sea conocido. Lo cual significa que la naturaleza y la existencia del ser es anterior a nuestro conocimiento de él (un hecho que, cabe mencionar, Fonsegrive sostiene firmemente), y no significa que el ser tal como existe no pueda ser conocido.

El argumento de Fonsegrive no prueba nada en contra de la opinión que afirma que la naturaleza real del objeto es cognoscible, pues si bien en abstracto la cosa qua existente no es la cosa qua conocida, en lo concreto no hay razón que impida que su naturaleza realmente existente pueda ser conocida, o, en otras palabras, que no pueda ser conocida tal como es.
El argumento con el que los relativistas intentan probar la relatividad de la realidad es precisamente semejante a los anteriores. No podemos pensar las cosas reales, dice Taylor ("Elem. of Metaph.", 23, 69, 70; Cf. Bradley, "Appearance and Reality", 144-45), excepto en cuanto objetos de la experiencia; de lo cual se sigue que su realidad depende de su relación con la mente.

Este argumento es a todas luces falso. Lo único que prueba es que las cosas deben ser, o si no, convertirse en objetos de la experiencia para poder ser conocidos por la mente. Pero no prueba que las cosas deban, por su propia esencia, ser objetos de la experiencia. A menos que la realidad sea inteligible y pueda caer dentro de la experiencia, no puede convertirse en objeto de pensamiento. De ningún otro modo puede la posibilidad de conocer la cosa suponer su "conexión con la mente".

Definitivamente, conocer algo es "eo ipso traerlo al campo de la conciencia", pero de ello simplemente se sigue que para ser concebibles, las cosas deben ser capaces de convertirse en objetos de la conciencia. Las consideraciones psicológicas nos obligan a admitir que la realidad, cuando es experiementada, se transforma, o mejor, es reproducida como un hecho psíquico, pero de eso no podemos concluir que la realidad en sí misma, la realidad que es el objeto de la experiencia y al cual hace referencia nuestra experiencia como algo exterior a sí misma, es necesariamente un hecho psíquico.
La experiencia o la percepción obviamente son condiciones sin las cuales no podemos pensar nada acerca de las cosas, ni mucho menos pensar acerca de ellas como existentes, pero eso de ninguna manera significa que la experiencia y la percepción sean condiciones para que las cosas puedan existir. Cuando pensamos no pensamos ordinariamente en las cosas como objetos de la experiencia, sino sencillamente como "cosas", reales o imaginarias, y las propiedades que predicamos de las cosas las pensamos como pertenecientes a ellas y no como "superinducidas por nuestras mentes".

Sin embargo, nuestra forma natural de pensar podría estar equivocada. Aún concediendo que lo que "aparece" es la realidad, las apariencias pueden ser falsas. Es posible que se deban total o parcialmente a nuestras mentes y, consecuentemente, no nos revelen la naturaleza de la realidad, sino más bien su relación con nosotros-como-perceptores, y con nuestras facultades y nuestros órganos. La mayoría de los argumentos que se presentan para sostener esta teoría están basados en la psicología, y si bien la psicología es buena, los argumentos están lejos de ser concluyentes. Por ejemplo, se nos invita a creer que la abstracción y la generalización son procesos subjetivos que participan en cada acto de conocimiento, modificando esencialmente su contenido.

Empero la abstracción no es una falsificación, a menos que asumamos que lo que estemos considerando en abstracto existe tal cual en lo concreto, o sea, que existe no en conexión con, y en dependencia mutua de otras cosas, sino aislada e independientemente, tal como lo concebimos. Tampoco es falsa la generalización, a menos que asumamos, sin pruebas, que realmente existen los particulares a los cuales se aplica potencialmente nuestro concepto.
En una palabra, ni éstos ni ningún otro de los procesos subjetivos y formas de pensamiento destruyen la validez del conocimiento si distinguimos, como debe ser, lo que es puramente formal y subjetivo, de lo que pertenece al contenido objetivo y se refiere al orden real de las causas y los propósitos.

Otro argumento se deriva de la pretendida relatividad de la sensación, de la que se deriva todo conocimiento en la teoría escolástica del conocimiento. Se dice que la cualidad de la sensación es determinada en gran parte por el carácter de nuestro sistema nervioso y, en particular, por los órganos finales de nuestro diferentes sentidos. Es al menos probable, sin embargo, que la cualidad de la sensación sea determinada por el estímulo, y de cualquier modo, la objeción es innecesaria, porque nosotros al juzgar no referimos al objeto nuestra sensación como tal sino como cualidades cuya naturaleza ignoramos, aunque sabemos que difieren entre sí en varios grados. Aún si concediésemos que la sensación es relativa a nuestros órganos especializados del sentido, no podemos concluir de ningún modo que el conocimiento que obtenemos por la sensación implica una determinación subjetiva.

En segundo lugar, los datos de los sentidos no nos dan únicamente diferencias cualitativas, sino también formas espaciales, y magnitudes, distancia, movimiento, velocidad, dirección, y sobre esos datos no se fundamentan solamente las matemáticas, sino también la ciencia física, en cuanto que esta última está relacionada con las variaciones cuantitativas, y no sólo cualitativas.

En tercer lugar, los datos sensoriales, aunque en parte sean subjetivos, suponen una causa objetiva como condición. Consecuentemente, una teoría que explique los datos de los sentidos, les asigna satisfactoriamente condiciones que sean igual de reales que los efectos a los que, al menos en forma parcial, ellos dar origen. Por último, si el conocimiento es realmente relativo en el sentido que se explicó más arriba, aunque pueda satisfacer nuestras esfuerzos prácticos, nunca podrá satisfacer los especulativos. La meta de la investigación especualtiva es conocer la realidad como es. Mas el conocimiento, si fuera únicamente de las apariencias, no tendría signficado real, y según lo conciben en un idealismo del tipo a priori, tampoco tendría una finalidad.

La experiencia como un sistema de relaciones: los kantianos enseñan comúnmemente que la relación es la categoría de categorías (Cfr. Renouvier, "Le perdisguise (Caird, "The Phil. of Kant", 329; Green, Prolegom.", 20). La materia y el movimiento "consisten de relaciones" (Prolegom. 9). De hecho, la realidad tal como la conocemos no es otra cosa que un sistema de relaciones pues "la naturaleza de la mente es tal que ningún conocimiento puede ser adquirido o expresado, y, consecuentemente, ninguna existencia real puede ser concebida si no es a través de un sistema de relaciones" (Renouvier, "Les dilemmes de la metaph.", 11).

Esta forma de relativismo puede ser denominada objetiva, para distinguirla del relativismo que hemos discutido más arriba, y con el que, de hecho, está combinado generalmente. Se trata, primeramente, de una teoría de la naturaleza del conocimiento, pero también es una metafísica, si vemos a Green y a otros (e.g., Abel Rey, "La théorie de la physique", VI, 2), quienes identifican el conocimiento con la realidad. Tal opinión supone una teoría de la naturaleza de la relación muy distinta a la de los escolásticos. Para estos últimos, la relación es una pros ti schesis, un ordo ad, lo cual exige (1) un sujeto al cual pertenezca, (2) algo especial en dicho sujeto que explique lo que se predica de él, y (3) un término, distinto de sí mismo, al cual se refiera. Una relación, en otras palabras, siguiendo a los modernos, presupone sus "términos". No se trata de un vínculo misterioso e invisible que de algún modo une dos aspectos de una cosa y los hace uno.

Una relación puede ser mutua, pero si es así, en realidad hay dos relaciones (e.g. paternidad y filiación) que pertenecen a sujetos diferentes, o, si al mismo, que surgen a partir de diferentes fundamentales. Es cierto que en la ciencia, como en otras cosas, podemos conocer una relación sin ser capaces de descubrir la naturaleza de las entidades que dicha relación enlaza. Podemos saber, por ejemplo, que la presión y la temperatura varían proporcionalmente en una masa de gas dada cuyo volumen es conservado constante, sin conocer con precisión y certeza la naturaleza última de la presión y la temperatura.

Empero, sí conocemos algo acerca de ellas. Sabemos que existen, que cada una de ellas tiene una naturaleza peculiar, y que es gracias a dicha naturaleza que surge la relación entre ellas. No podemos conocer una relación si no conocemos algo de las cosas que ella relaciona, pues la relación presupone sus "términos". Por lo tanto el universo no puede consistir de relaciones, sino que debe de ser compuesto de cosas relacionadas entre sí.

NOTAS:
Epistemológicas y Metafísicas — Caird, The Critical Philosophy of Kant (Glasgow, 1889);
Fonsegrive, Essais sur la connaissance (París, 1909); Green, Prolegomena to Ethics (3a. ed., Oxford, 1890);
Grote, Exploratio philosophica (Cambridge, 1900); Hamilton, Discussions (Londres, 1854); Idem, Metaphysics (Londres, 1871);
Herbart, Metaphysics (Leipzig, 1850); Hobhouse, The Theory of Knowledge (Londres, 1896); Mill, Examination of Hamilton (4a ed., Londres, 1872); Prichard, Kant's Theory of Knowledge (Oxford, 1910);
Renouvier, Les dilemmes de la metaph. pure (París, 1891); Idem, Le personnalisme (1903);
Ray, La Théorie de la physique (París, 1907); Rickert Der Gegenstand der Erkenntnis (2a. ed., Tübingen, y Leipzig 1904);
Riehl, Der philosoph. Kriticismus (Leipzig, 1887); Schiller, Humanism (Londres, 1903); Idem, Studies in Humanism (1907);
Seth, Scottish Philosophy (Londres, 1885); Simmel, Philosophie des Geldes (Leipzig, 1890); Spencer, First Principles (6a. ed., Londres, 1900); Veitch, Knowing and Being (Edimburgo, 1889); Walker, Theories of Knowledge (Londres, 1910).
Psicológicas — Bain, Mental and Moral Science (3a ed., Londres, 1884); Höffding, Outlines of Psychology (Londres, 1891);
Maher, Psychology (6a. ed., Londres, 1905);
Wundt, Human and Animal Psychology, tr. (Londres, 1894); Idem, Grundzüge d. physiologischen Psychologie (5a. ed., Leipzig, 1903).

Fuente: Autor: LESLIE J. WALKER  ,Transcrito por Jim McCann  . Traducido por Javier Algara Cossío , tomado de   The Catholic Encyclopedia, Volume I Copyright © 1907 by Robert Appleton Company, Online Edition Copyright © 1999 by Kevin Knight - Enciclopedia Católica Copyright © ACI-PRENSA , Nihil Obstat, March 1, 1907. Remy Lafort, S.T.D., Censor Imprimatur +John Cardinal Farley, Archbishop of New York





2.- COSMOVISION
Las cosmovisiones son el conjunto de opiniones y creencias que conforman la imagen o concepto general del mundo que tiene una persona, época o cultura, a partir del cual interpreta su propia naturaleza y la de todo lo existente. Una cosmovisión define nociones comunes que se aplican a todos los campos de la vida, desde la política, la economía o la ciencia hasta la religión, la moral o la filosofía.

El término "cosmovisión" es una adaptación del alemán Weltanschauung (Welt, "mundo", y anschauen, "observar"), una expresión introducida por el filósofo Wilhelm Dilthey en su obra Einleitung in die Geisteswissenschaften ("Introducción a las Ciencias Humanas (véase Humanidades)", 1914). Dilthey, un miembro de la escuela hermenéutica, sostenía que la experiencia vital estaba fundada —no sólo intelectual, sino también emocional y moralmente— en el conjunto de principios de la sociedad y de la cultura en la que se había formado.

Las relaciones, sensaciones y emociones producidas por la experiencia peculiar del mundo en el seno de un ambiente determinado contribuirían a conformar una cosmovisión individual. Todos los productos culturales o artísticos serían a su vez expresiones de la cosmovisión que los crease; la tarea hermenéutica consistiría en recrear el mundo del autor en la mente del lector. El término fue rápidamente adoptado en las ciencias sociales y en la filosofía, donde se emplea tanto traducido como en la forma alemana original.

Una cosmovisión no sería una teoría particular acerca del funcionamiento de alguna entidad particular, sino una serie de principios comunes que inspirarían teorías o modelos en todos los niveles: una idea de la estructura del mundo, que crea el marco o paradigma para las restantes ideas. De este modo, pertenece al ámbito de la filosofía tradicionalmente llamado metafísica (aunque doctrinas tradicionalmente antimetafísicas, como el positivismo o el marxismo puedan constituir una cosmovisión para sus adherentes).
Sin embargo, una cosmovisión no es una elaboración filosófica explícita ni depende de una; puede ser más o menos rigurosa, acabada e intelectualmente coherente.

Los sistemas filosóficos, religiones o sistemas políticos pueden constituir cosmovisiones, puesto que proveen un marco interpretativo a partir del cual sus adherentes y seguidores elaboran doctrinas intelectuales y éticas. Ejemplos son el judaísmo, el cristianismo, el islam, el socialismo, el marxismo, el cientificismo, el humanismo, el nacionalsocialismo, el nacionalismo o el capitalismo. Las cosmovisiones son complejas y resistentes al cambio; pueden, por lo tanto, integrar elementos divergentes y aún contradictorios. La afirmación intransigente y autoritaria de la propia cosmovisión es el fundamentalismo.


3.- PARADIGMA

Paradigma: es un modelo o patrón en cualquier disciplina científica u otro contexto epistemológico. El concepto fue originalmente específico de la gramática; en 1900 el diccionario Merriam-Webster definía su uso solamente en tal contexto, o en retórica para referirse a una parábola o a una fábula. En lingüística, Ferdinand de Saussure ha usado paradigma para referirse a una clase de elementos con similitudes. El término tiene también una concepción en el campo de la psicologia refiriéndose a acepciones de ideas, pensamientos, creencias incorporadas generalmente durante nuestra primera etapa de vida que se aceptan como verdaderas o falsas sin ponerla a prueba de un nuevo análisis.

El término paradigma[1] se origina en la palabra griega παράδειγμα (parádeigma) que a su vez se divide en dos vocablos "pará" (junto) y "déigma" (modelo), en general, etimológicamente significa «modelo» o «ejemplo» . A su vez tiene las mismas raíces que «demostrar».

Paradigma científico  : el filósofo y científico Thomas Kuhn dio a paradigma su significado contemporáneo cuando lo adoptó para referirse al conjunto de prácticas que definen una disciplina científica durante un período específico de tiempo. El mismo Kuhn prefería los términos ejemplar o ciencia normal, que tienen un significado filosófico más exacto.
Sin embargo, en su libro La Estructura de las Revoluciones Científicas[2] define a un paradigma de la siguiente manera:
Lo que se debe observar y escrutar.
El tipo de interrogantes que se supone hay que formular para hallar respuestas en relación al objetivo.
Cómo tales interrogantes deben estructurarse.
Cómo deben interpretarse los resultados de la investigación científica.

Los modelos paradigmáticos son modelos metafísicos y epistemológicos, que proporcionan el "contexto" en que se forman los diferentes modelos teóricos y teorías de un nivel inferior, presentando las directrices generales de agrupamiento de las diferentes teorías.

Alternativamente, el Diccionario Oxford define a paradigma como "Un patrón o modelo, un ejemplo". Así, un componente adicional de la definición de Kuhn es:
Cómo debe conducirse un experimento y qué equipamiento está disponible para realizarlo.

De esta forma, dentro de la ciencia normal, un paradigma es el conjunto de experimentos modélicos capaces de ser copiados o emulados; siendo la base para crear un consenso científico. El paradigma prevalente presente en el consenso imperante representa, a menudo, una forma más específica de ver la realidad o las limitaciones de propuestas para la investigación futura; más que un método científico mucho más genérico. Esto nos pudiera conducir a un paradigma positivista.

Un ejemplo de paradigma comúnmente aceptado sería el modelo estándar de la física. Los métodos científicos permitirían a los científicos ortodoxos investigar muchos fenómenos que pueden resultar contradictorios o contrastantes con el modelo estándar. Sin embargo es mucho más difícil obtener consenso para los mismos, en proporción a la divergencia de los principios aceptados del modelo estándar que tales experimentos examinarían. Por ejemplo, un experimento para investigar la masa del neutrino o la descomposición de neutrones recibiría más fondos que un experimento que buscara violaciones a la conservación de momentos, o pretendiera estudiar la ingeniería de los viajes en el tiempo.

Algunos conceptos más despectivos (pensamiento de grupo[3] o su casi equivalente Mindset) tienen significados muy similares que aplican a pequeña y gran escala del pensamiento disciplinado. Michel Foucault usó los términos epistemológico, discursivo, matesis y taxinomial, para aspectos del paradigma en el sentido original dado por Kuhn.

Cambio de paradigma : el cambio de paradigma tiende a ser dramático en las ciencias, ya que éstas parecen ser estables y maduras, como la física a fines del siglo XIX. En aquel tiempo la física aparentaba ser una disciplina que completaba los últimos detalles de un sistema muy trabajado. Es famosa la frase de Lord Kelvin en 1900, cuando dijo: "No queda nada por ser descubierto en el campo de la física actualmente. Todo lo que falta son medidas más y más precisas".
Cinco años después de esta aseveración, Albert Einstein publicó su trabajo sobre la relatividad especial que fijó un sencillo conjunto de reglas superando a la mecánica de Newton, que había sido utilizada para describir la fuerza y el movimiento por más de doscientos años. En este ejemplo, el nuevo paradigma reduce al viejo a un caso especial, ya que la mecánica de Newton sigue siendo una excelente aproximación en el contexto de velocidades lentas en comparación con la velocidad de la luz.

En “La Estructura de las Revoluciones Científicas”, Kuhn escribió que "las sucesivas transiciones de un paradigma a otro vía alguna revolución, es el patrón de desarrollo usual de la ciencia madura".
La idea de Kuhn era revolucionaria en su tiempo, y causó más cambios que todos los académicos hablando sobre ciencia. De esta manera fue en sí misma un "cambio paradigmático" en la historia científica y de la sociología.
Los filósofos e historiadores científicos, incluyendo al mismo Kuhn, finalmente aceptaron una versión modificada de este modelo, que consigue una síntesis entre su visión original y el modelo gradualista que lo precedió. El modelo original de Kuhn es considerado actualmente muy limitado.

Probablemente el uso más común de paradigma, implique el concepto de "cosmovisión".[4] Por ejemplo, en ciencias sociales, el término se usa para describir el conjunto de experiencias, creencias y valores que afectan la forma en que un individuo percibe la realidad y la forma en que responde a esa percepción. Debe tenerse en cuenta que el mundo también es comprendido por el paradigma, por ello es necesario que el significado de paradigma es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

Los investigadores sociales han adoptado la frase de Kuhn ("cambio de paradigma"[5] ) para remarcar un cambio en la forma en que una determinada sociedad organiza e interpreta la realidad. Un "paradigma dominante" se refiere a los valores o sistemas de pensamiento en una sociedad estable, en un momento determinado. Los paradigmas dominantes son compartidos por el trasfondo cultural de la comunidad y por el contexto histórico del momento.

Las siguientes son condiciones que facilitan el que un sistema de pensamiento pueda convertirse en un paradigma dominante:
Organizaciones profesionales que legitiman el paradigma.
Líderes sociales que lo introducen y promueven.
Periodismo que escribe acerca del sistema de pensamiento, legitimándolo al mismo tiempo que difunden el paradigma.
Agencias gubernamentales que lo oficializan.
Educadores que lo propagan al enseñar a sus alumnos.
Conferencistas ávidos de discutir las ideas centrales del paradigma.
Cobertura mediática.
Grupos de derechos que acuerden con las creencias centrales del paradigma.
Fuentes financieras que permitan investigar sobre el tema.

La palabra paradigma es también utilizada para indicar un patrón o modelo, un ejemplo fuera de toda duda, un arquetipo. En este sentido se la utiliza frecuentemente en las profesiones del diseño. Los paradigmas de diseño —arquetipos— representan los antecedentes funcionales para las soluciones de diseño.[6]

También se usa en cibernética; aquí significa —en un sentido muy amplio— un preprograma conceptual para el ordenamiento de unos datos aún más caóticos en términos relativos. Nótese la similitud con el concepto de entropía en química o física. En este sentido, un paradigma sería una suerte de prohibición para realizar cualquier acción que pudiera incrementar la entropía total del sistema. Para crear un paradigma un sistema cerrado debería aceptar que se requieren algunos cambios; de esta forma puede ser solamente aplicado a un sistema que no esté en su etapa final de desarrollo.

Algunos puristas de la lengua piensan que —contra lo expuesto por los filósofos del mercado y los defensores de cualquier clase de cambio— se abusa ampliamente de un término que en este contexto carece absolutamente de significado


Gestalt y cosmovisión : otra perspectiva sobre el concepto de paradigma lo relaciona con la Gestalt[7] de las tres principales ramas de la filosofía que forman una cosmovisión.
El uso del concepto de paradigma en el entendimiento de Kuhn y otros es mucho menos claro igual por igual que —por ejemplo— el concepto de modelo.
Kuhn define al paradigma como "una completa constelación de creencias, valores y técnicas, etc. compartidas por los miembros de una determinada comunidad"[2] . Esta definición aparece en 1969 como agregado a su libro original, porque en principio el uso del término no había estado claramente definido. Bajo esta definición de Kuhn subyace otro sentido en el uso del término: "un paradigma también denota una suerte de elemento en esa constelación, la solución concreta del rompecabezas que, empleado como ejemplo o modelo, puede reemplazar a las reglas explícitas como base para la solución de los rompecabezas remanentes de la ciencia normal".[2] . El término permanece impreciso debido a los diferentes usos que se le dan.

Los paradigmas pueden ser descritos desde una perspectiva estructural. Operan en diferentes niveles: macro, meso y micro de la estructura paradigmática. Los niveles direccionan mejor la estructura fundamental de los paradigmas, y no tanto su categorización cronológica o histórica, ni su uso etimológico; como sucede en la mayoría de las disciplinas. Los niveles paradigmáticos están siempre presentes y no se encuentran limitados por tales categorías. Permiten además ayudar a comprender el funcionamiento de un paradigma.

Nivel macro: se requiere conocer la respuesta a "qué puede ser entendido". La pregunta es: ¿Puede asumirse en realidad que la esencia de las cosas ideales puede ser comprendida, como en la teoría de las ideas de Platón y Aristóteles? ¿Tras la aproximación a lo esencial de estos dos filósofos no es posible inferir que "las mismas cosas se revelan como son, según se analiza en la ontología fundamental de Heidegger? La suposición que hacemos al contestar estas preguntas nos predispone a una determinada forma de encarar el proceso de conocimiento.

Nivel meso: la cuestión es determinar cómo el nivel macro influencia y transforma la teoría del conocimiento resultante: ¿El hombre es capaz solamente de un limitado conocimiento deductivo, o está abierto a un entendimiento inductivo y comprehensivo del universo? ¿Si el hombre es capaz de un conocimiento inductivo, dónde se origina éste? La respuesta en el nivel macro es fundamental para esta suposición. Todos los esfuerzos filosóficos, desde antes de Sócrates, tienden al esencialismo. La aproximación ontológica busca evadir la esencia de las cosas, requiriendo que éstas revelen por sí mismas cómo son.

Nivel micro: aquí la consecuente percepción de los dos niveles precedentes, contestando las preguntas sobre qué hay en el universo y cómo éste puede ser comprendido, se pone en práctica. ¿La praxis se construye sobre múltiples normas de conducta ( ética ) o consiste en un encuentro abierto y fundamental con el universo según las diferentes formas de percepción? Las diferentes percepciones constituyen la "conciencia afectiva". El conocimiento previo y actual de la percepción está limitado a las categorías esenciales, mientras que la conciencia afectiva es por naturaleza abierta, ilimitada, inductiva y no restringida por el sentido de la percepción.

Así, un paradigma es una visión de la realidad que conforma una Gestalt resultante de las tres ramas de la filosofía: metafísica, epistemología y ética:[8]
1) una suposición metafísica de qué puede ser comprendido.[9] Esto constituye la base para:
2) una concepción epistemológica de la adquisición de conocimiento. Esto es la línea esencialista de pensamiento de Platón, Aristóteles y Popper versus la posición ontológica abierta al principio de incertidumbre de Heisenberg, o las teorías de Heidegger sobre ontología fundamental. A su vez esto fundamenta:
3) la praxis de una ética para vivir.
Resulta obvio que las tres ramas de la filosofía describen la estructura de un paradigma. Ninguna de las ramas de la filosofía puede por separado completar su conocimiento, pero juntas describen la Gestalt semejante a un movimiento en espiral —no un mero círculo— que constituye el conocimiento hermenéutico.

El ciclo del conocimiento : el resultado es que la hermenéutica no puede ser reducida a la interpretación de algo en el contexto de la propia lectura de un círculo hermenéutico, sino que es un ciclo incremental que involucra:

(a) "Wahrnehmung", es decir, conciencia afectiva, que es más que el mero sentido de la percepción. El método implícito en la conciencia afectiva se da a través del conocimiento ontológico. Esto forma los principios detrás de un paradigma, concebidos como el flujo de Heráclito o la unidad de Parménides. Estos principios se perciben como la relación entre lo limitado y lo ilimitado. Los principios meta-éticos, como la regla dorada,[10] se forman en esta instancia.

(b) "Verstehen", como el análisis del ser para alcanzar el conocimiento de uno mismo. Aquí se alcanza la construcción de una teoría del conocimiento, determinada por la suposición de mi creencia metafísica en la naturaleza de la realidad (a). Esta suposición tiende necesariamente a una adquisición de la teoría del conocimiento predominantemente inductivo o principalmente deductivo, lo que se refleja en mi epistemología. Las normas meso-éticas, como la santidad de la vida humana o la libertad, se formulan en este nivel.

(c) "Ethos", o el intento de formular el mundo en que vivimos desarrollando una actitud participativa en una realidad mutuamente estructurada. Todos aquellos que eligen participar en esta realidad lo hacen tomando responsabilidad por los actos personales en un entorno social. Los códigos de conducta más concretos a un nivel micro étnico, como la monogamia y lo que lo consideramos una conducta correcta, se sistematizan dentro de nuestro dogma a este nivel.

(d) "Praxis", es hacer lo correcto. Es el comportamiento que resulta de sistematizar (a), (b) y (c) dentro de una Gestalt, donde el todo es más que la suma de las partes. Este nivel conductual es nuevamente la base del "Wahrnemung", repitiendo el ciclo a un nuevo nivel. El próximo ciclo de Wahrnerung se eleva sobre el nivel previo desde una conciencia afectiva a un conocimiento más profundo. Ésta es la base para una nueva comprensión de la evolución. La evolución es mucho más que un proceso mecánico; por definición procesa todas las funciones y es esencialmente un sistema cerrado y dependiente de un elemento inductivo. Otro punto importante es que no hay inicio o final en el ciclo, y cada etapa se encuentra a un nivel más elevado que la precedente. En contraste, un círculo es un ciclo sin posible evolución, y lleva sólo a una reafirmación de lo que fue antes, estancándose en el fundamentalismo.

De esta manera un paradigma puede ser comprendido sólo en el contexto del círculo hermenéutico dentro de la estructura paradigmática. Esto supera una mera interpretación o el simple hecho de obtener conocimiento. Implica que los paradigmas son evolutivos por naturaleza, moviéndose en un círculo hermenéutico en lugar de seguir un proceso de círculos mecánicos.[11]

Eficiencia del paradigma : existe un paralelo obvio entre la "lógica general dominante" y el paradigma. Cuando se procede adecuadamente y el resultado es efectivo, se tiende a volver a proceder de igual manera, es decir, siguiendo la misma "lógica general dominante" o paradigma que produjo el resultado.
Hay grandes maestros del ajedrez que pueden acumular mentalmente hasta 50.000 patrones de jugadas y usar cualesquiera de ellas para ganar un juego en particular (lo que funcionó funcionará). Pero si se modifica el tablero o cambian las reglas de juego, los patrones ya no son útiles.[12]

Adam Smith[13] define al paradigma como "un conjunto compartido de suposiciones. Es la manera como percibimos el mundo: Agua para el pez. El paradigma nos explica el mundo y nos ayuda a predecir su comportamiento". La nota que hace Smith sobre la predicción es de suma importancia porque allí está la clave en cuanto a la importancia de asumir los cambios de paradigma en su dimensión educativa, prospectiva y holística, es decir, en lo que tiene que ver con el logro de habilidades para asumir el futuro y el cambio.

Citas en la cultura popular : como tantos términos que suelen ponerse de moda, paradigma ha producido comentarios con una mirada sarcástica sobre su uso incongruente, situación frecuente en el mundo empresarial y de negocios:
«Paradigma es un término muy utilizado por aquellos que quisieran tener una nueva idea, pero no se les ocurre ninguna». Mervyn Allister King

«Paradigma es lo que piensas sobre algo antes de pensarlo.» Faiz Khan
«Y ésta sería la ley: si Ud. usa la palabra paradigma sin saber lo que el diccionario dice que ésta significa», «Ud. si no lo se la verdad irá a la cárcel, sin excepciones». David Jones

«Paradigma es una concepción fundamental, dentro de un ámbito determinado, que informa, estructura y modifica los principios en los que se basa una ciencia o que regulan una actividad humana.» Humberto Garzaro

Consenso científico:  la definición de paradigma expuesta en este artículo se corresponde con el significado de la palabra casi homónima del idioma inglés. De hecho, la definición de paradigma según la RAE no incluye la mayoría de los conceptos desarrollados aquí. No obstante, dado que este término se utiliza en enseñanzas técnicas en castellano de forma generalizada con la definición aquí expresada, no se puede considerar que esta interpretación del vocablo paradigma no sea acertada, al menos, a efectos prácticos.

Bibliografia:  Kuhn, Thomas S.; The Structure of Scientific Revolutions, 2nd Ed., Univ. of Chicago Press, Chicago & Londres, 1970.
En inglés; Groupthink, término acuñado por William H. Whyte en 1952 en la revista Fortune.
Cosmovisión, en el sentido del concepto alemán Weltanschauung(visión del mundo) creado por el filósofo Wilhelm Dilthey (1914).
Cambio de paradigma, "paradigm shift", en inglés.
Wake, "Paradigmas de Diseño: un libro de referencia para la visualización creativa" y Petroski, "Paradigmas de Diseño".
Gestalt: el todo es más que la suma de las partes.
Enciclopedia Británica, ramas de la filosofía.
Ref: filósofos pre-socráticos Parménides y Heráclito.
Regla dorada: "Haz a otros lo que quisieras que te hagan a tí".
Lando Lehmann, "Evolución de los Paradigmas en la Teología Sistemática", Conferencia en la Univ. de Sudáfrica (UNISA), Nov. 2004 - [1]. PDF "Paradigm Development in Systematic Theology" [2]
C.K. Prahalad y Richard A. Bettis, “Estrategia corporativa”, Ed. Deusto.
Adam Smith, "Los poderes de la mente".
FUENTE: Wikipedia

4.- EJEMPLO DE VISION DE MUNDO : Ver en  Cogprints :  What is a worldview?  Autor:  Vidal, Clément (2008) What is a worldview? [Book Chapter] (In Press)

PDF (What is a worldview?) - Accepted Version
167Kb
Abstract:  
The first part of this paper proposes a precise definition of what a worldview is, and why there is a necessity to have one.
The second part suggests how to construct integrated scientific worldviews. For this attempt, three general scientific approaches are proposed: the general systems theory as the endeavor for a universal language for science, a general problem-solving approach and the idea of evolution, broadly construed.
We close with some remarks about limitations of scientific worldviews.
Item Type:
Book Chapter
Additional Information:
Published in Dutch.
Keywords:
worldview, problem-solving, systems theory, integrative worldview, scientific worldview
Subjects:
ID Code:
6094
Deposited By:
Vidal, Clément
Deposited On:
15 Jul 2008 10:54
Last Modified:
01 Jun 2010 14:07

martes, 5 de octubre de 2010

La genialidad de Einstein en ocho relatos :


Albert Einstein (1879-1955), Premio Nobel de  Física en 1921, gozó de una rapidez mental propia de un genial humorista. Aqui hay ocho muestras de porque aunque solia decir que su exito se debia a uno por ciento de inspiracion y noventa y nueve por ciento de transpiración...mucho habia de broma en este comentario.

*1*

Un periodista le preguntó a Einstein:
- '¿Me puede Ud. explicar la Ley de la Relatividad ?'
Y Einstein  le contestó:
- '¿Me puede Ud. explicar cómo se fríe un huevo?'
El  periodista lo miró extrañado y le contestó:
- 'Pues, sí, sí que  puedo'.
A lo cual Einstein replicó:
- 'Bueno, pues hágalo, pero  imaginando que yo
no sé lo que es un huevo, ni una sartén, ni el  aceite, ni el
fuego'.

*2*

Durante el nazismo Einstein,  a causa de ser judío,
debió soportar una guerra en su contra urdida  con
el fin de desprestigiar sus investigaciones. Uno de
estos  intentos se dio cuando se compilaron las
opiniones de 100 científicos  que contradecían las de
Einstein, editadas en un libro llamado 'Cien  autores
en contra de Einstein'.
A esto Einstein respondió:
-'¿Por qué cien? Si estuviese errado haría falta solo
uno'.

*3*

En una conferencia que Einstein dio en un Colegio de
Francia, el escritor francés Paul Valery le preguntó:
- 'Profesor  Einstein, cuando tiene una idea original,
¿qué hace? ¿La anota en un  cuaderno o en una hoja
suelta?'
A lo que Einstein respondió:
-'Cuando tengo una idea original no se me olvida'.

*4*

Einstein tuvo tres nacionalidades: alemana, suiza y
estadounidense. Al final de su vida, un periodista le
preguntó que  posibles repercusiones habían tenido
sobre su fama estos cambios.
Einstein respondió:
- 'Si mis teorías hubieran resultado falsas,  los
estadounidenses dirían que yo era un físico suizo; los
suizos  que era un científico alemán; y los alemanes
que era un astrónomo  judío'.

*5*

En 1919, Einstein fue invitado por el inglés  Lord
Haldane a compartir una velada con diferentes
personalidades.  Entre éstas había un aristócrata muy
interesado en los trabajos del  físico. Tras una larga
conversación, el inglés explicó a Einstein que  había
perdido recientemente a su mayordomo y que aún no
había  encontrado un sustituto.
- 'La raya del pantalón la he tenido que  hacer yo
mismo, y el planchado me ha costado casi dos horas'.
A lo  que Einstein comentó:
-'Me lo va a decir a mí. ¿Ve usted estas arrugas  de mi
pantalón? Pues he tardado casi cinco años en
conseguirlas.'

*6*

En una reunión social Marilyn Monroe se cruzó con
Albert Einstein y ella le sugirió lo siguiente:
-'Qué dice  profesor, ¿deberíamos casarnos y tener un
hijo juntos? ¿Se imagina un  bebé con mi belleza y su
inteligencia?'.
Einstein muy seriamente  le respondió:
- 'Desafortunadamente, temo que el experimento salga 
a la inversa y terminemos con un hijo con mi belleza y 
su  inteligencia'.

*7*

Se cuenta que en una reunión social  Einstein coincidió 
con el actor Charles Chaplin. En el transcurso de  la 
conversación, Einstein le dijo a Chaplin:
-'Lo que he admirado  siempre de usted es que su arte
es universal; todo el mundo le  comprende y le admira'.
A lo que Chaplin respondió:
-'Lo suyo es  mucho más digno de respeto: todo el 
mundo lo admira y prácticamente  nadie lo comprende'.

*8*

Se cuenta que en los años 20  cuando Albert Einstein
empezaba a ser conocido por su Teoría de la
Relatividad , era con frecuencia solicitado por las
universidades  para dar conferencias. Dado que no le
gustaba conducir y sin embargo  el coche le resultaba
muy cómodo para sus desplazamientos, contrató  los
servicios de un chofer.
Después de varios días de viaje,  Einstein le comentó
al chofer lo aburrido que era repetir lo mismo una  y
otra vez.
- 'Si quiere -le dijo el chofer- lo puedo sustituir
por una noche. He oído su conferencia tantas veces 
que la puedo recitar palabra por palabra.'
Einstein estuvo de acuerdo y  antes de llegar al
siguiente lugar, intercambiaron sus ropas y  Einstein
se puso al volante. Llegaron a la sala donde se iba a  
celebrar la
conferencia y como ninguno de los académicos 
presentes  conocía a Einstein, no se descubrió la farsa.
El chofer expuso la  conferencia que había oído 
repetir tantas veces a Einstein.
Al  final, un profesor en la audiencia le hizo una
pregunta. El chofer no  tenía ni idea de cuál podía ser
la respuesta, sin embargo tuvo una  chispa de
inspiración y le contestó:
La pregunta que me hace  es tan sencilla 
que dejaré que se la responda la persona 
que se  encuentra al final de la sala..., 
que es mi chofer”.